sábado, 16 de enero de 2010

El 26 septiembre es la gran oportunidad

El hombre es el artífice de su propia felicidad
Henry David Thoreau (1817-1862)
Escritor, poeta y pensador estadounidense.

En época de abundancia, entramos en un período especial y nos aplican un racionamiento salvaje. Las focas del comandante nos dicen – sin ruborizarse – que el culpable es el fenómeno de El Niño, el capitalismo y la IV república. Hay un niño que nació en Sabaneta de Barinas, el cual ya adulto llegó a la Presidencia de la República, lleva 11 años con todo el poder y un capitalismo al cual le vende el petróleo de contado, en dólares, que nos convierte en un país rico, con un primer mandatario que regala su riqueza sin tasa ni medida empobreciéndonos inexplicablemente. Ese niño y esa conducta manirrota, nos condujo a aterrizar en el mar de la felicidad fidelista y chavista. Un país en ruinas.

En esta situación dramática, la sociedad democrática enfrentará una campaña electoral para renovar el Parlamento Nacional. Los diputados actuales – salvo honrosas excepciones – han convertido ese sagrado recinto de la patria en una manada de focas que le aplaude incondicionalmente los chascarrillos y hasta las salidas escatológicas al comandante en jefe del proceso de destrucción nacional. Este escenario electoral, plagado de ventajismos y abusos por parte del árbitro electoral, no podrá con la fuerza del voto castigo de un electorado hastiado de tanta incapacidad, indolencia, corrupción y manirrotismo. El 26 de septiembre, será la gran oportunidad de la rebelión popular, que nos zafe mediante el voto, del mar de la felicidad fidelista y chavista que nos arruinó el país.

Los autores de este desastre nacional, secuestraron las instituciones, decomisaron la fabulosa riqueza nacional, despilfarraron, se robaron y regalaron a manos llenas nuestros dólares. No previeron, no invirtieron y mucho menos pensaron en el mantenimiento, crecimiento y desarrollo de los servicios públicos instalados durante los vituperados 40 años de la democracia representativa. La ineficiencia, incapacidad e indolencia con los pobres de Venezuela, les explotó en la cara y ahora salen con el caradurismo más chapucero a echarle la culpa al fenómeno del Niño, al capitalismo y la cuarta república. La culpa, no hay dudas la tiene Chávez y el asesoramiento y chuleo del mar de la felicidad fidelista que logró el milagro de arruinar el país.

Los venezolanos debemos estar alertas. En estas elecciones parlamentarias nos jugamos la suerte de la democracia. Es necesaria una Asamblea Nacional que legisle a favor del pueblo, que controle los ingresos y los gastos de la nación, que investigue y ponga en manos del poder judicial los casos de corrupción que ya son inocultables en esta robolución. También en estas elecciones parlamentarias nos jugamos la suerte de la descentralización, de las gobernaciones, de las alcaldías, de la propia Asamblea Nacional, de los sindicatos, de los contratos colectivos, de los poderes públicos los cuales hay que colocarlos al servicio de la gente y no del régimen. En Cuba está un ejemplo patético de lo que no debe ser. En los últimos 50 años han estado y están en manos de Fidel Castro y ese mar de la felicidad fidelista no podemos repetirlo en Venezuela.

Vamos con paso firme, disposición, voluntad y mucho espíritu patriótico a ganar la mayoría parlamentaria. Es una necesidad existencial para la salud democrática, para la vida en libertad, la independencia y fortaleza de las instituciones y para que nuestra riqueza sirva para mejorar la calidad de vida de todos los venezolanos y evitemos el riesgo de seguir copiando y entrando peligrosamente en el mar de la felicidad fidelista que arruinó a Cuba y que con Chávez como vasallo, amenaza con terminar de arruinar a nuestro pobre país rico.

Como lo dijo, Juan Pablo II, Venezuela despierta y reacciona. El 26 de septiembre, tenemos la gran oportunidad de ser los artífices de nuestra propia felicidad y decirle de una vez por todas ¡No! al mar de la felicidad fidelista y chavista que empujan a Venezuela por el tobogán de la desgracia.

domingo, 10 de enero de 2010

Impresiones de la opinión pública

Hace siglos que la opinión pública
es la peor de las opiniones
Sébastien-Roch Nicolás Chamfort (1740-1794)
Escritor francés.

Horroroso: el rostro que lució la ciudad durante la temporada de navidad y año nuevo. Los grotescos muñecos resultaron una morisqueta, las plazas públicas no tuvieron ningún atractivo, las calles no fueron mejoradas y ni siquiera le fue aplicado una pinturita, los semáforos perdieron hasta los minuteros que indican el tiempo de espera de los conductores, la basura se enseñoreo y para coronar la escena, lo del grito de carnaval, resultó un fiasco. La opinión generalizada de los vecinos es que no existe gobierno local. Salimos de un sicópata, criminal y corrupto, para caer en manos de un inepto de marca mayor – ojo ambos electos con los votos chavistas – Hasta los militantes del Partido “Sumiso” de Venezuela (PSUV) que no pegan una, andan como plancha e’ chino. No os preocupéis: a la hora de pagar, aunque corrupto, violento e inepto, nadie es tramposo.

Transparencia: la que presenta en su administración Petróleos mexicanos – PEMEX – todas las licitaciones, contratos, pagos, balances financieros, estado de cuenta en los bancos, están a la vista de los ciudadanos mexicanos para su seguimiento en su página web. Petróleos de Venezuela, en esta revolución, pasó de un “gobierno dentro del gobierno”, pero que mostraba signos de eficiencia reconocidos a nivel mundial, se ha convertido en una caja roja rojita sembrada en Miraflores que no rinde cuentas. Conclusión: mientras los mexicanos evolucionan, nosotros involucionamos en una llamada revolución. ¿Será posible conocer un balance financiero de PDVSA? Es un secreto bien guardado.

Grotesco: el show que montaron ante el país los “ilustres” diputados en la instalación del nuevo año legislativo. Llegaron con las pilas cargadas y se pedían aplausos entre ellos mismos. La gente veía atónita en la pantalla, que no tocaban materias tan delicadas como la inseguridad, la crisis de los servicios públicos, el desempleo, la seguridad social, la regaladera del Presidente Chávez y el cierre de los Mall que se traduce en miles de desempleados. Andaban en otro mundo ¡Un fuerte aplauso para Cilia! ¡Un fuerte aplauso para Saúl! ¡Un fuerte aplauso para Dario! ¡Un fuerte aplauso para Albornoz! y las palmas se reventaban. Leyes para favorecer a Chávez ¿Y las que favorecen al pueblo que los eligió? No hay dudas ellos van por el sendero de felicidad y los ciudadanos por el camino del tormento. ¡Viva el servilismo! A confesión de parte relevo de pruebas.

Sindéresis: la que solicita en voz alta la sociedad democrática a todos los factores de oposición que tienen la responsabilidad de adelantar la estrategia unitaria para las elecciones parlamentarias que se celebrarán el 26 de septiembre. “tienen que unirse” “vamos a unirnos” “sino se unen se fuñen” es el grito angustioso que todos oímos en los más recónditos lugares de la geografía nacional. La unidad, entonces, es una necesidad existencial. Consenso, dónde no exista discusión y elecciones primarias en aquellos circuitos electorales que tengan varios aspirantes calificados. La unidad tiene y debe hacerse por abajo. Los que no se pongan de acuerdo, tienen que someterse a la voluntad popular para que el pueblo los ponga de acuerdo. A buen entendedor pocas palabras.

Inseguridad: en la materia que asegura el Presidente Chávez “tiene el toro agarrado por los cachos”. Con el acrecentamiento de la inseguridad, el robo, los atracos, la violencia y los asesinatos a manos del hampa desbordada, la gente en la calle tiene la impresión de que, el animal que agarró fue un burro por las orejas. La delincuencia, que debe ser combatida y atacada desde sus profundas raíces sociales y una bien orientada política preventiva y represiva, derrotó al comandante. La opinión pública, con relación a la lucha contra la inseguridad que adelanta Chávez, tiene la peor de las opiniones. El 26 de septiembre, por más que manipulen los circuitos, la gente cobrará con creces en las urnas electorales y… a llorar al valle.

domingo, 3 de enero de 2010

Chávez: ¡El año terminó muy bien!

El medio más fácil para ser engañado
es creerse más listo que los demás
François de La Rochefoucauld (1613-1680)
Político y escritor francés.

Nunca antes un gobierno había disfrutado de más ventajas para lucirse. Apoyo popular inmenso, los más fabulosos ingresos económicos, concentración de todos los poderes y tiempo excesivo (11 años) El fracaso es tan evidente que surgen muchas preguntas ¿Qué le faltó al comandante Hugo Chávez? ¿Proyecto de país? ¿Visión de futuro? ¿Ocuparse en buscarle solución a los problemas de los venezolanos? ¿Definición ideológica? ¿Capacidad? ¿Probidad? ¿Recursos humanos calificados? ¿Exceso de verborrea? No hay excusas. Venezuela le colocó todo en sus manos y lo tuvo (tiene) a la disposición, pero la ceguera, la falta de diálogo y el sectarismo, condujeron a la revolución a esta estruendosa desgracia. Tiempo que se va no vuelve.

Las oportunidades se aprovechan o se desperdician. La revolución no aprovechó su oportunidad, se perdió en la diatriba, la pelea estéril, inventando enemigos externos, regalando nuestra riqueza y la paranoia de una supuesta invasión. En esas ridiculeces se les consumió el tiempo y la gente observó, cómo al son de los aplausos y enriquecimiento de los incondicionales, se desperdició la oportunidad más brillante que tuvo la república para desarrollarse, democratizarse, descentralizarse y mejorar la calidad de vida de todos los compatriotas, hasta en los rincones más recónditos de nuestra geografía nacional. Esa era la verdadera revolución.

En 11 años de gobierno, la inseguridad está desbordada, la crisis de la salud convierte nuestros centros de salud en terminales de vida, la inflación acabó con el poder adquisitivo del salario real, la corrupción penetró todos los intersticios de la administración pública, la especulación se mueve como pez en el agua, la economía es tan endeble que depende de los dólares, que pueden ingresar por concepto de la venta del petróleo al imperio, para poder adquirir en el exterior los productos de la dieta diaria, lo que nos convierte en un país con una economía de puertos y para colmo de males, ahora no disponemos ni con servicios de electricidad, agua y Aseo Urbano Domiciliario medianamente confiables. Es un cuadro dantesco.

En medio de ese estruendoso fracaso gubernamental, el presidente Chávez se presenta, en cadena nacional, con su humanidad obesa, luciendo prendas de vestir de marcas exclusivas, con su corte de adulantes aplaudiéndolo y nos afirma en su mensaje de fin de año: “El año termina muy bien” obvio, termina muy bien para la familia real de Barinas, Diosdado, Jesse, Arné, JVR, Aristóbulo y los boliburgueses. Eso, no tiene discusión. Pero, siempre surgen los peros ¿Y la gente de a pie que muere a manos del hampa? ¿Y los millones de venezolanos que no pudieron comerse una hallaquita? ¿Y los que vivieron el horror de recibir el año en tinieblas, sin agua, con la basura poniendo en peligro su salud y con el hampa al acecho? ¿Y los que se vieron necesitados de ir a un centro de salud? Para ellos, terminó el año muy bien…bien mal. ¿A quién pretende engañar Chávez? ¿Es que se cree más listo que los demás? La gente no es tonta.

Este 26 de septiembre, llega inexorablemente la gran oportunidad de abrirle los ojos y ponerlo a pisar tierra votando para obtener una Asamblea Nacional equilibrada, estamos seguros, este año que iniciamos, sí puede terminar muy bien. Mientras tanto, P A N para todos “Próspero Año Nuevo”

lunes, 28 de diciembre de 2009

Richard Blanco

Hay periodos en los que arriesgar
es la más grande sabiduría
William Ellery Channing (1780-1842)
Ministro religioso y escritor estadounidense.

Las estadísticas registran que cerca de 100 policías fueron asesinados a manos del hampa. Los culpables en su gran mayoría ni siquiera han sido detenidos. Richard Blanco, presidente de Alianza Bravo pueblo, organización política de carácter nacional y partido de gobierno por voluntad popular en el área metropolitana, por salvarle la vida o al menos preservar la integridad física de un agente policial infiltrado en una marcha democrática, pacifica y legal, está detenido y sometido a un castigo brutal por parte del régimen. Es la justicia revolucionaria en todo su esplendor.

Los únicos delitos cometidos por Richard Blanco es pensar distinto al Presidente Chávez, haber liderado la campaña política que le ganó la alcaldía metropolitana al mejor candidato del gobierno, hacer uso del derecho constitucional a la protesta de manera pacífica, debidamente autorizada y salvarle la vida a un agente policial, como está demostrado en todos los videos y audios, que dan cuenta del agradecimiento de los jefes del infiltrado los cuales reconocen que Richard, lo puso a buen resguardo y lo entrego sin un rasguño. Esa es la verdad y la verdad, no necesita defensores. Por esa verdad está preso.

La dura realidad que vivimos no podemos soslayarla, estamos ante un régimen autoritario con evidentes rasgos dictatoriales. No se ocupa de resguardar la vida y los bienes de las personas, así formen parte de sus policías – van cerca de 100 asesinados en el año que concluye – y sus seguidores más acérrimos. La batalla en los barrios es salvaje, todos los fines de semana son asesinados a manos del hampa un promedio de 50 compatriotas, la mayoría rojos rojitos. Esa cruda realidad, no conmueve la fibra humana del Presidente Chávez, que monta en cólera cuando algún periodista le aborda el tema. Ese no es el problema que le quita el sueño, el problema que le quita el sueño son sus adversarios políticos que amenazan con su poder vitalicio. En el 2012 lo esperan en la bajadita.

No hay que cegarse ante esta triste situación. La vivimos cuando Pérez Jiménez y ahora se repite con otro militar en el poder. Las ergástulas del régimen se llenan poco a poco de presos políticos. Muchos dirigentes políticos, militares, empresarios, líderes sindicales y civiles independientes, por ahora, son cerca de 100, que sufren esta dolorosa situación. Están sometidos a la más cruel privación de libertades y persecución. A Richard Blanco, le apagan la luz a las 7 PM, le restringen las visitas, lo mantienen en una pequeña celda, no le dejan pasar ni un ventilador por decir lo menos y uno pregunta ¿Por qué tanta saña? ¿Por salvar la vida de un policía? ¿Y los asesinos de decenas de policías quien los castiga? Es el mundo al revés.

Nosotros demócratas convencidos, formados al fragor de la lucha democrática, conocedores de las fuerzas del pueblo y persuadidos de que más temprano que tarde brillará en todo su esplendor la luz de la democracia, la libertad y la justicia en nuestro país, sólo nos queda desde esta humilde tribuna enviar un solidario, afectuoso y responsable abrazo a los presos políticos y exiliados de nuestra querida patria. Este pueblo, recordaba el eximio poeta del pueblo Andrés Eloy Blanco, es levantisco y retrechero. Richard Blanco lo sabe y estoy seguro eso le fortalece su espíritu libertario y le renueva su espíritu y capacidad de lucha por la democracia, la libertad y la justicia en este su país, nuestro país. No hay feliz año, empero, un fuerte abrazo y mucha esperanza.

No olvidéis que en estos periodos oscuros, arriesgar incluso la vida, es una de las más grandes sabidurías que un pueblo sabio reconoce y premia. Cuando está más oscuro empieza a salir el sol. Amanecerá y veremos.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Ledezma: La esperanza de Venezuela

Todo lo que se hace en el mundo
se hace por una esperanza
Martín Lutero (1483-1546)
Teólogo alemán que inició la reforma protestante.

Todos los estudios científicos de opinión indican que los pueblos votan por la esperanza. En Venezuela, todas las señales indican que Antonio Ledezma, ya se perfila como la única esperanza que posee el pueblo para, en nombre de la sociedad democrática, ganar las elecciones del 2012. Con su trabajo, esfuerzo, dedicación, empeño, disciplina, sensibilidad, honestidad, vocación de servicio y sobre todo su amor por el país, se ha ganado, se ganó y seguirá ganando la confianza de los electores que han sido defraudados, engañados y estafados por esta mal llamada revolución. El reconocimiento en el alma popular es unánime.

Antonio Ledezma tiene ganado el reconocimiento nacional. Ese eco ya tiene resonancia allende nuestras fronteras y los movimientos de opinión internacional ya lo ven como la “Esperanza de Venezuela”. No importa el desconocimiento a la voluntad popular, el atropello y la violación de los derechos humanos de que ha sido víctima por parte del agente del ruralismo militarista que resucitó con Chávez. Hay una voluntad férrea e indomable para no desmayar en el esfuerzo por trabajar por la libertad, la democracia y la unidad de todos los venezolanos. En esa tarea Ledezma ha estado, está y estará en la primera línea combate. Los que tienen ojos lo han visto.

La formación democrática, el espíritu libertario y los valores civilistas que impulsan el accionar político de Antonio Ledezma no están en discusión. Tampoco está en discusión su capacidad gerencial, honestidad y eficiencia en la administración pública. Es un hombre formado al fragor de la lucha democrática que cada día demuestra con creces que no lo derrota la adversidad. Ante el asalto de los recursos económicos por parte del gendarme militar que nos desgobierna, ha impuesto su talento, creatividad y deseos de hacer las cosas en beneficio del pueblo que lo eligió. La gente reconoce que lo viene haciendo extraordinariamente bien, a pesar de los atropellos. Los grandes hombres se crecen en la adversidad.

Es un lugar común oír decir que “querer es poder” en el caso de Antonio Ledezma, está más que demostrada esa verdad. Nunca se desespera, paciencia y más paciencia. No escucha cantos de sirena. Han tratado de cerrarle es paso en infinidad de oportunidades. Lo toma con calma, no se desespera: Nunca anda buscando chivos expiatorios, tampoco señalando individualidades o grupos. Echa para adelante sin odios, rencores, mucho menos ofendiendo al adversario o enemigo visible o solapado. El respeto le viene de la formación familiar y sus valores ciudadanos. Ojala otros pudieran decir lo mismo.

La esperanza de Venezuela es Antonio Ledezma. Es anunciado desde Europa y buena parte de la Latinoamérica democrática, lo reconocen parlamentos plurales y democráticos como el de Brasil, lo ponderan mandatarios electos democráticamente como el alcalde de la capital Argentina y lo registran todos los sondeos de opinión en nuestra patria. Finalizando el año 2012, podemos decir con alborozo. Venezuela tiene un futuro prometedor, para desarrollarse en paz, libertad, armonía y unidad. Para tal efecto, ya posee el candidato de la esperanza: Antonio Ledezma y…no olvidéis: todo lo que podemos hacer por Venezuela nace de una esperanza. ¡Feliz Navidad!

viernes, 11 de diciembre de 2009

Chávez y La Campaña Admirable

Jamás hubo una guerra buena
o una paz mala
Benjamín Franklin (1706-1790)
Político, filósofo y científico estadounidense.

El presidente Chávez, en una de sus características huidas hacía adelante, nos amenaza con una Campaña Admirable. Pareciera no percatarse u obviar que el casco de flotación de la nave revolucionaria ya tiene un boquete inmenso que el mísil de la corrupción certeramente le abrió y que lo tiene a punto de convertirse en otro Titanic. En todo caso le concedemos el beneficio de la duda y nos atrevemos a sugerirle algunos frentes de batalla para beneficio, no de la revolución – esa no tiene salvación y llegará a duras penas hasta el 2012 – lo hacemos a favor del gentilicio venezolano. Veamos:

El primer frente de batalla liquidar la conflictividad. El pueblo está hastiado de tanta confrontación estéril, la crispación permanente y el discurso guerrerista y divisionista. Al contrario de lo que usted pregona Presidente: la reconciliación es posible. Empiece por liberar los presos políticos ¿Tendrá voluntad política para intentarlo? Uno no sabe. Amanecerá y veremos.

El segundo frente de batalla es luchar a fondo contra la inseguridad y la impunidad. Hay que concertar políticas públicas de seguridad con todos los sectores de la sociedad venezolana para garantizar la vida y los bienes de la gente. En esa materia es indispensable respetar la voluntad popular, la autonomía del poder judicial y establecer estrategias y tácticas comunes con alcaldes y gobernadores electos legítimamente.

El tercer frente de batalla es la preservación de los inmensos recursos económicos que ingresan por concepto de la venta del petróleo y el SENIAT, para mencionar dos de las más importantes fuentes de ingresos al fisco nacional, para solucionar los problemas de los venezolanos. Hay que dejar la regaladora y cerrar el grifo de la corrupción.

El cuarto frente de batalla es contra el burocratismo corrupto e ineficiente incorporando gente decente, diligente y eficiente que trabaje para mejorar la calidad de los servicios públicos. Para eso es vital OCUPARSE de las tareas diarias que le corresponden, Presidente, como primer servidor público.

El quinto frente de batalla es reactivar la Comisión Tripartita dónde se sienten los empleadores y los trabajadores con la mediación del gobierno – no de ninguna revolución – del gobierno, repito, para responsable y patrióticamente discutir los contratos colectivos, recuperar la paz social y dar el primer paso para reanimar la productividad.

El sexto frente de batalla es contra la chaviburguesía que florece en su entorno familiar y gubernamental. La olla putrefacta de la corrupción ya está derramada. Procede entonces identificar a los responsables, llevarlos ante la justicia, enjuiciarlos – caiga quien caiga – y detener, al menos hasta el 2012, esa desagüe corrupto descomunal de los dineros públicos.

El séptimo frente de batalla tiene que ser para buscarle solución al problema de la basura. Este flagelo ya atenta contra la salud de todos los venezolanos. Es un problema que posee 4 soles y desde hace bastante tiempo ascendió en todo el territorio nacional a general en jefe. ¿La limpieza es contrarrevolucionaria? Merecemos un medio ambiente sano.

El octavo frente de batalla tiene que ver con la reactivación del aparato productivo del país. Hay que mirar hacía nuestros empresarios, productores y emprendedores. Adelantar políticas públicas de estímulos para garantizar nuestra soberanía alimentaria. Hoy tenemos una economía de puerto que nos convierte en flanco débil ante cualquier eventualidad.

El noveno frente de batalla es revisar sus servicios de inteligencia. Social, político y militar. Hasta ahora han demostrado ser muy vulnerables. El caso de los banqueritos chaviburgueses, cuya macolla está intacta, es una muestra palpable. No diga que lo engañaron, porque resultará peor el remedio que la enfermedad.

El décimo frente de batalla es cambiar el estado mayor gubernamental. En estos 11 años han demostrado con creces que son ineficientes y corruptos en su gran mayoría. La chaviburguesía fue adelantada, impulsada, alimentada, protegida desde adentro. El Presidente sabe que, no hay cohecho sin cohechador. Rómulo Betancourt dixit.

Una interrogante. ¿Presidente, aspira de verdad, obtener la victoria en esa Campaña Admirable? De de afirmativa su respuesta, entonces, olvídese de enemigos externos. Los bichos son endógenos y están en su entorno familiar y gubernamental. Sacúdaselos y llegue al 2012, un poco más limpio de putrefacción, eso le permitirá entregar la banda presidencial e irse con un poco más de tranquilidad, a colgar su chinchorro en el Cajón de Arauca y dejar al país en paz.

A mis lectores, les adelantó. Estas recomendaciones las hacemos conscientes de que “Aramos en el mar” No hay, ni habrá voluntad de rectificación, de reconciliación y menos voluntad política para dedicarse a trabajar por el país. En este barco, la chaviburguesía sigue el festín de la corrupción, sin percatarse que se están hundiendo. Titanic robolucionario a la vista y todavía buscando guerras que nunca han sido buenas. Ante esa realidad no queda otra que seguir el consejo del Libertador “Uníos, uníos o la anarquía os devorará”

domingo, 6 de diciembre de 2009

Chávez: Águila no caza moscas

El poder es como un explosivo:
o se maneja con cuidado, o estalla
Enrique Tierno Galván (1918-1986)
Político, filósofo y ensayista español.

No hay dudas, águila no caza moscas, pero de repente intenta pescar incautos. Tal vez por ello, la calva, es el ave nacional del imperio. En eso coinciden Chávez y los norteamericanos: Águilas que no cazan moscas. También hay aves de rapiña más hábiles que otras. Es por ello que no es descartable que infiltren los nidos, moradas y hasta las patrias de otras. En ese sentido la gente puede pensar con toda razón, que toda la confabulación bancaria fue ideada por Bush, continuada, mejorada y perfeccionada por Obama, que ordenó a su aliado Uribe para que la ejecutara con precisión en Venezuela. Chávez y su alto gobierno son inocentes. Nos infiltró el imperio. Asunto resuelto.

Los nuevos banqueros o boliburgueses, es una creación malévola del imperio. Toda una confabulación para desprestigiar la impoluta administración de los recursos públicos por parte de la revolución. Ese señor Barruecos, nunca hizo negocios con el gobierno revolucionario. Los pollos, el atún, la harina y demás rubros alimenticios, los vendía a MERCAL el imperio que utilizaba este mafioso para penetrar la seguridad nacional. Este agente encubierto nunca tuvo contactos con el alto gobierno y mucho menos con algún familiar de Chávez. Adán siempre fue inocente, lo que pasa fue que la culebra lo tentó y mordió la manzana. Es la historia del Edén. En la revolución todos son inocentes. El imperio es el culpable.

Nadie en su sano juicio, puede ni siquiera imaginarse, que los mil millonarios depósitos en esos bancos cuyos dueños eran esos “mafiosos capitalistas” cómo lo aclara el Presidente, puedan tener conexión con el Presidente, un familiar o algún ministro. Una cosa es que los apellidos coincidencialmente concuerden con algún familiar o alto funcionario de la revolución y otra es que se hayan valido de esa condición para hacer jugosos negocios con la revolución o lograr que las colocaciones del dinero de todos los venezolanos fuesen depositados en esos barriles sin fondo. Esos depósitos los ordenó el imperio a través de Uribe. Continuaron los negocios que hacían en la cuarta república sin conocimiento de la evolución. Eso lo corregirán. Hay que recordar que por eso se rebeló Jesse Chacón Escamillo el 4F con su comandante en jefe. Mueran los corruptos.

En Venezuela no están los culpables del fraude bancario, Esos son inventos, elucubraciones y campañas mediáticas de los escuálidos utilizando los medios de la oligarquía. La revolución fue vilmente infiltrada por el plan malévolo del imperio. Bush y Osama, son los cerebros. La ejecución fue fríamente realizada por Uribe. Pretenden manchar el plumaje de las mansas palomas blancas del alto gobierno revolucionario. Eso no se puede permitir y los servicios de inteligencia militar de la revolución se encargaran de develar todo este plan del imperio y Uribe contra la banca nacional en un empeño desesperado por desestabilizar y desprestigiar la revolución. Los venezolanos no somos tan pendejos para dejarnos engañar. ¡Ordene mi comandante!

La conexión colombo-estadounidense, que infiltró a la revolución quebró la seguridad de Cicerón el informante del JVR, penetró los servicios de inteligencia de la revolución y se paseó por los pasillos de Palacio de Miraflores cómo Pedro (Torres Ciliberto) por su casa hasta que el Comandante que todo lo sabe y lo que no sabe lo inventa, se percató. Todos a la cárcel y como águila no caza mosca, la guerra continúa de águila a águila. El águila de Miraflores contra el águila calva del imperio. Perdimos una batalla, pero no la guerra. Los ahorristas que se las arreglen.

Ay, Huguito caíste por inocente sin llegar el 28D y cómo recordar es vivir hay que parafrasearte “el cura de San Juan de Dios le dijo a su monigote: por más que te tongonees siempre se te ve el bojote” Algún parecido con tú realidad es pura coincidencia porque águila no caza moscas cuando hay millardos de dólares en el tesoro nacional. El águila imperial lanzó una bomba putrefacta, que no se manejó con cuidado y, estalló en el despacho presidencial. Los efluvios nauseabundos ya llegaron al olfato del soberano. ¡Viva la robolución! Por la calidad y honestidad revolucionaria os conoceréis.