sábado, 30 de mayo de 2009

La burla a la soberanía popular

“La opinión de toda una multitud es siempre
más creíble que la de una minoría
”
Miguel de Unamuno (1864-1936)
Filósofo y escritor español.

Le quitaron las competencias al alcalde Metropolitano. ¿Y? sencillo: el gobierno autoritario del presidente Chávez se burla de los casi 800 vecinos de la Gran Caracas que votaron y eligieron al Dr. Antonio Ledezma y derrotaron el mejor candidato del chavismo el Prof. Aristóbulo Istúriz. Nombran una autoridad única (virreina) violando todos los preceptos constitucionales y apelando a una vulgar pirueta legislativa ¿Y? sencillo: golpean, arrinconan y se burlan, no del alcalde legítimamente electo. ¡No! Es a la voluntad popular, a la ley de descentralización y a la democracia participativa y protagónica de la que alardea el gobierno nacional. El irrespeto y la burla a la soberanía popular son de tronío.

El Dr. Antonio Ledezma lo ha dicho, repetido y sostenido. No defiendo un cargo, la lucha es por la defensa de la vigencia del sistema democrático, el respeto a la voluntad e intención de los electores reflejada en las urnas electorales y, ante el evidente abuso de poder, burla e irrespeto a la voluntad popular a dicho sabiamente “El que crea que este ventarrón autocrático no le moverá una teja de su casa, no está viviendo e interpretando el momento agónico que vive la democracia venezolana” la premonición está a la vista. Ahora están liquidando el Cabildo Metropolitano, legítimamente electo el pasado 23N-2009 y que tiene la misma fuente de origen y legítimidad de los verdugos de la “soberana” Asamblea Nacional. El arrase es total y totalitario.

No hay peor ciego que el que no quiere ver. Las expropiaciones a fincas productivas, a empresas en manos de venezolanos con el cliché de nacionalizarlas ¿Y no estaban en manos de nacionales? El ataque sostenido al movimiento sindical, el irrespeto a todas las convenciones colectivas, el numeroso grupo de desempleado que producen cada acción virulenta del jefe del estado contra el aparato productivo, la ideologización de la educación, el golpe a la libertad de expresión, el ataque despiadado contra la propiedad privada, el quiebre de la descentralización y la nueva Ley de Orgánica de Procesos Electorales que pretenden aprobar son señales inequívocas de la vocación dictatorial del dueño de la bota militar. No nos hagamos los locos, es contigo, conmigo y con todos.

Todas estas acciones y muchas otras demuestran lo que afirma el Dr. Antonio Ledezma. La cuestión no es contra una persona, un funcionario electo, ¡No! Es contra todo y todos los que pensamos distinto a los amos del poder, los que creemos defendemos el sistema democrático, la alternabilidad en el poder y el respeto a la voluntad popular que emane de procesos limpios, transparentes, equilibrados y con autoridades electorales imparciales. Esa es la realidad y por el camino que vamos no quedará hueso sano. Hay que despertar y reaccionar.

El argumento para eliminar la alcaldía Metropolitana “Es un adefesio” nombraron la virreina y nada cambió. La misma estructura y los mismos funcionarios que mantenía el alcalde que fue aborrecido primero por los chavistas. No lo quisieron de candidato y luego por los electores que votaron en contra de la corrupción, podredumbre e ineficiencia chavista en la Gran Caracas y ahora se la imponen de nuevo a lo mero macho valiéndose de un vulgar dedazo que burla la soberanía popular. El mismo adefesio rojo rojito.
La opinión expresada en las urnas electorales están con Ledezma y ahora en todas las encuestas ese apoyo se ha triplicado. El la opinión de la inmensa multitud contra la fuerza de un dedo o ¿una bota militar? Lo que está a la vista…No olvidéis que Bolívar afirmó “La primera de todas las fuerzas es la opinión pública”

domingo, 24 de mayo de 2009

La Alcaldía Metropolitana

“La violencia no deja de tener
cierto parentesco con el miedo
”
Arturo Graf (1848-1913)
Escritor y poeta italiano.

El 23N-2008, Antonio Ledezma, le ganó la alcaldía Metropolitana al mejor candidato del chavismo. Casi 800 mil vecinos de la Gran Caracas votaron por el candidato unitario de la sociedad democrática. Chávez perdió la plaza más importante desde el punto de vista electoral. Un buen demócrata acepta los resultados, acata la voluntad popular y convoca a la unidad nacional para echar andar el aparato del estado en la búsqueda de ofrecer la mayor suma de felicidad a sus connacionales. Esa era la respuesta lógica ante el castigo que le infligieron los electores. En democracia, hay que asumir las derrotas con gallardía. No queda otro camino.

En este caso, la reacción fue todo lo contrario. Desconocen la voluntad popular, no permiten la entrada del alcalde legítimamente electo a las instalaciones del edificio que desde la colonia, se la asignó a la máxima autoridad de la capital, inventan un adefesio legal, le quitan las competencias, los recursos de todas las leyes especiales (FIDES; LAE, Situado Constitucional), nombran a dedo una autoridad espuria, que ahora luce intoxicada de tanto poder y competencias que no arranca, ni arrancará porque sencillamente, no tiene legitimidad, no tiene compromisos con los electores y peor aún pareciera que no tiene capacidad para ejercer tan altas responsabilidades. Los grandes perdedores son y serán los vecinos de la Gran Caracas.

Es tanto el atropello, el abuso y el arrebatón del que es víctima el alcalde legítimamente electo Antonio Ledezma, que el adefesio legal que crearon para nombrar una virreina a dedo, cada vez que observan algún detalle que se les escapó corren a la “soberana” Asamblea Nacional a modificarlo para incluirlo y continuar estrangulando las competencias e ingresos de la Alcaldía Metropolitana. En estos días, incluirán en la ley, que los VOTOS que sacó Ledezma hay que endosárselos, por fuerza de ley, a la virreina de Caracas quien ha dicho y sostiene que “el dedo de Chávez, es el dedo del pueblo”. Una guará diría un barquisimetano.

Uno puede inferir, entonces, que como el dedo de Chávez, es el dedo del pueblo, en cualquier momento puede rectificar el error que le cometieron los casi 800 mil dedos del pueblo, que dejaron constancia de ese voto por Ledezma manchándose el dedo de tinta indeleble. Hubo un error en esos dedos que son mis dedos, dirá el comandante en un Aló, presidente y el pelotón de áulicos que integran la “soberana” Asamblea Nacional volarán a modificar la ley para contemplar que los votos no son de Ledezma, son de Chávez y él como exegeta supremo del pueblo se los adjudica a Jaquelin Farias y sanseacabó. Es el respeto a la voluntad popular en el socialismo del siglo XXI.

La violencia física que se manifestó en el asalto a la sede de la Alcaldía Metropolitana, la violencia que se manifiesta con la aprobación de adefesios legales para arrebatar las competencias a las autoridad legítimamente electa, la violencia contra el pueblo al no respetar su voluntad e intención expresada en las urnas electorales, podrá vencer, pero no convencer y, sí le ponen el oído al pueblo, podrán constatar que están perdiendo al batalla la opinión pública que es la primera de todas las fuerzas. Bolívar dixit.

Ya lo dijo el poeta Antonio Machado “Caminante no hay camino se hace camino al nadar” y la sociedad democrática con Ledezma como líder están construyendo el camino para devolverle un sistema de libertades y de respeto a al voluntad popular de todos los venezolanos. ¡Por ahora! No lavan ni prestan la batea. No os desesperéis, a la hora de pagar nadie es tramposo y no hay un ápice de dudas: Esa violencia lleva buena carga de miedo y el miedo es libre.

domingo, 10 de mayo de 2009

Grotesco golpe de estado

“La historia es la suma total de todas aquellas
cosas que hubieran podido evitarse
”
Konrad Adenauer (1876-1967)
Primer canciller federal alemán.

Transfieren bienes de la Alcaldía Metropolitana a la autoridad impuesta a dedo. La trasferencia se hizo sin escuchar a las autoridades legítimamente electas. No hay respeto por la voluntad popular. El golpe de estado a la soberanía del elector es grotesco, grosero, vulgar y descarado. Vulneran el voto de casi 800 mil caraqueños que, a pesar del desvergonzado ventajismo oficial e institucional, eligieron al Dr. Antonio Ledezma como Alcalde Mayor. Nunca antes un gobierno se había burlado de la gente con tanta saña y desfachatez.

Entendemos que una democracia es mucho más que elecciones. Implica que los poderes sean independientes, respeto al estado de derecho, las libertades más elementales como el derecho a la propiedad privada, la libertad de expresión, el reconocimiento a las minorías y la garantías para el disentimiento sin el temor a la persecución, la discriminación y la negación del acceso a los beneficios básicos del estado, respeto a los derechos humanos, la subordinación del poder militar a la autoridad civil y el respeto a la voluntad popular. La legitimidad que surge del acto electoral hay que construirla a través del desempeño en el cargo. Son reglas de oro de un verdadero sistema democrático.

Preguntémonos y contestémonos con honestidad ¿Hay elecciones limpias, equilibradas y transparentes? ¿Hay poderes independientes? ¿Existe estado de derecho? ¿Hay libertad de expresión? ¿Hay libertad económica y respeto por la propiedad privada? ¿Las minorías son respetadas? ¿Hay garantías para el disentimiento y el pensamiento plural? ¿Los servicios y beneficios básicos llegan a todos por igual? ¿No tienen ventajas los que usan franelas y boinas rojas? ¿Hay respeto a los derechos humanos? ¿Está garantizado el derecho a la protesta pacifica y cívica? ¿Los militares actúan atendiendo los requerimientos del estado o a los caprichos y ocurrencias del presidente? ¿Hay respeto por el derecho de la gente a elegir? Por los hechos y las ejecutorias os conoceréis.

No hay un ápice de dudas. Los que no actúan segados por el fanatismo tendrán que concluir al responderse con equilibrio, sensatez y buen juicio que el gobierno viola la Constitución Bolivariana de Venezuela, irrespeta la voluntad popular, no permite la división de los poderes y concentra todo el poder contraviniendo la descentralización. En ese sentido podemos decir que el gobierno posee legitimidad de origen, pero está deslegitimándose a velocidad meteórica en el desempeño. Prueba fehaciente de esta realidad es el desconocimiento que hacen de la voluntad del elector que ELIGIO sus autoridades Metropolitanas y ahora de un solo DEDAZO las desconocen y pretenden eliminar. Un botón de muestra, pues.
El golpe de estado es grotesco. La violencia institucional es más peligrosa que la que surge de las armas. Ante el terrorismo de estado la sociedad civil queda indefensa y la reacción de calle puede ser de consecuencias impredecibles. El acrecentamiento de la crispación y el abuso de poder en cualquier momento puede ser detenido por el pueblo. El río de la historia está lleno de grandes hechos que no pueden ser desdeñados. No olvidéis: El que no conoce la historia tiende a repetirla. Estamos a tiempo de evitar males mayores. Es una humilde opinión.

miércoles, 15 de abril de 2009

El secuestro del palacio metropolitano


“El sentido común es muy poco común”
Horace Greeley (1811-1872)
Idealista y líder de opinión estadounidense.
El palacio desde dónde debe despachar el Alcalde Metropolitano está secuestrado y dañado por las turbas afectas a Presidente Chávez. Eso crea dificultades, pero no impide que el Dr. Antonio Ledezma, adelante su gestión de gobierno a favor de los habitantes de la gran Caracas. El mejor palacio es el que encuentra en el corazón de la gente que lo eligió. No hay lloriqueos, parálisis, ni mucho menos falta de voluntad. Como buen llanero el alcalde sabe que “El hombre es del tamaño del compromiso que se le presenta” y lo está demostrando. Es lo que indica el sentido común.

Despachos itinerantes, oficinas alquiladas, otras cedidas por los alcaldes demócratas, las propias secuestradas. No importa. Hay que adelantar el trabajo. Asumir el compromiso para el cual fue electo por la voluntad popular. Administrar con decencia, eficiencia y sentido colectivo los dineros de los caraqueños. Ese esfuerzo tiene sus compensación, retribución y gratificación. Es bien recibido, aclamado, elogiado y aplaudido en los sectores populares. Su acción de gobierno es para todos los vecinos sin sectarismos y mezquindades. Un ejemplo a seguir.

Los secuestradores del Palacio Metropolitano se quedaron con los crespos hechos. El alcalde Ledezma, les ha dicho y repetido hasta la saciedad que no cederá al chantaje de los parásitos de esas nóminas fantasmas. Los dineros de los caraqueños, son de todos y en todos deben ser invertidos para mejorarle su calidad de vida. También les manda un mensaje. Para servirle a los vecinos que lo eligieron no importa que despache debajo de una mata de mango, una carpa, el rancho de un vecino o alguna oficina alquilada, cedida en préstamo o en algún sitio que requiera de su presencia y acción de gobierno. La voluntad, el entusiasmo y el compromiso no podrán, ni pueden secuestrarlo.

El Alcalde Metropolitano, instaló el Consejo Metropolitano de gobierno. Instancia que nunca su antecesor pudo o no quiso convocar, instalar y menos coordinar como era su responsabilidad. Antonio Ledezma, lo hizo y colocó en menos de 2 meses sobre la mesa de discusión, la mancomunidad de Aseo Urbano, la coordinación policial, la organización del transporte, la taquilla única digitalizada para todas las alcaldías, instaló el Instituto Metropolitano de Urbanismo, se nombró consensualmente la Autoridad Única de Transporte, los Programas de Justicia Y Paz y muchos otros planes y proyectos que estaban en mora y ahora están en pleno desarrollo para beneficio de los habitantes de la Gran Caracas. Diligencia y eficiencia es el sello del gobierno metropolitano.

Esas acciones, ese trabajo, esa gestión, esas tareas que son propias del un Alcalde Metropolitano serio, responsable, capaz, honesto y comprometido con sus electores, en vez de encontrar eco en el gobierno nacional para contribuir entre todos a la solución de los graves problemas que asolan a los vecinos de la Gran Caracas, muy por el contrario, despertó la rabia, ira y furia del Presidente Chávez y sus compinches, quienes con sus acciones violentas y al margen de la ley y la constitución, pretenden jugar al fracaso del gobierno metropolitano que los caraqueños se dieron en libérrimas elecciones. No lo han logrado ni lo lograrán y como el pueblo sabe más que corocoro frito, a la hora de otorgar, premios y castigos actuará con justicia. No habrá sorpresas en las próximas elecciones.

El supremo tribunal del soberano, dicta sentencias justas, equilibradas e inapelables. No os equivoquéis. Hay que actuar con sentido común, aún entendiendo que en esta revolución, pareciera que el sentido común, es poco común. Dios los agarre confesados.

martes, 14 de abril de 2009

Los suelditos de los héroes de la revolución

"El que ríe es que no ha
oído las terribles noticias
”
Bertolt Brecht 1898-1956)
Poeta y dramaturgo alemán.
En democracia no hay, ni puede haber secretos. Los sueldos de los altos funcionarios, deben ser del dominio público. Quien está al servicio del estado, los que devengan ingresos provenientes del tesoro nacional, que es de todos los nacionales o sea de todos los venezolanos, no pueden ocultar la cantidad de dinero que obtienen como servidores públicos. Es más, antes y después del ejercicio del cargo, están obligados por ley, a declarar sus bienes y esos documentos, también deben estar a disposición de los interesados o cualquier organismo contralor que los requiera. Transparencia y cuentas claras signos de una democracia sana.

Todos en Venezuela, vemos con estupefacción, como los altos funcionarios públicos devengan sueldos, bonos de producción, meses de aguinaldos de casi un año, viáticos y todo tipo de estipendios astronómicos que los convirtieron en esta revolución bonita (para ellos) en la nueva burguesía criolla y que acertadamente fue bautizada por el viejo líder izquierdista Domingo Alberto Rangel como la “boligurguesía” Todos, menos el “inocente” presidente Chávez, conocía esa situación. Lusinchi fue engañado por el FMI y a Chávez lo engañan sus propios aliados revolucionarios de su gobierno. ¡Que abuso de confianza! No sabía y no sabe cuanto ganan sus camaradas. A confesión de parte, relevo de pruebas. Lo engañan.

Lo que todos veíamos con estupefacción, fue extremado a límites volcánicos por el Contralor General de la Nación. Develó dos realidades que todos los venezolanos conocen y sufren en carne propia. 1.) los astronómicos sueldos de los funcionarios públicos. 2.) los alarmantes niveles de inseguridad que vivimos en el país. “No se pueden revelar, publicar, informar, divulgar y menos propagar los escandalosos ingresos de los sufridos, abnegados y sacrificados héroes de la revolución porque corren el riesgo de ser víctimas del hampa organizada. ¡Pamplinas! Ganan de más y hay inseguridad. Descubrió el agua tibia. ¡Al fin! Es para coger palco.

¿Tienen tantos ingresos que son unas presas atractivas para el hampa organizada? ¿Hay en Venezuela tanta inseguridad? ¿No tienen esos héroes de la revolución suficiente protección oficial? ¿Es tan permeable la seguridad de los altos funcionarios? ¿Cuándo se dio cuenta el Contralor que las bandas organizadas, no sólo asesinan a los pobres en las calles, sino que también pueden ir contra los bienes de fortuna de los altos funcionarios? ¿Y los venezolanos que fruto de su trabajo honesto, laborioso y de años poseen bienes de fortuna quién los protege? No hay gobierno. Sálvese el que pueda.

A la “boliburguesía”, nos confiesa el inefable Contralor General de la República, no se le pueden divulgar sus “modestos suelditos”. Eso los expondría a la codicia del hampa organizada. Esos sufridos, abnegados y sacrificados héroes de la revolución, no trabajan y elaboran planes, proyectos, estrategias para combatir el hampa, ¡No! le tienen miedo y les da taquicardia el sólo pensar que la delincuencia pueda robarles los “exiguos” ingresos que provienen del erario público. ¡Viva el socialismo del siglo XXI! ¡Viva la revolución! ¡Cuidemos a nuestros héroes de la revolución! ¡No le divulguemos sus suelditos! Ellos sirven a la patria sin más contraprestación que la satisfacción del deber cumplido. Agárreme ese trompo en la uña pa’ ve si taratatea.

Sí la cuestión no fuera tan seria diera ganas de reír. Pero como esas terribles noticias salariales, no las leeremos por orden del Contralor, podemos seguir riendo. Y, que tragedia, cuando los gobernantes se ríen de su pueblo. ¡Fin de mundo!

viernes, 27 de marzo de 2009

El respeto a la voluntad popular

“Ese que dice que esto es mío, se equivocó;
porque uno entrega por voluntad o por fuerza
”
Filósofo de Güémez,
personaje mexicano que se dice vivió alrededor de 1800.

No hay argumento que valga. Hay que respetar la voluntad popular. En las periódicas elecciones el pueblo elige sus gobernantes y, aunque usted no lo crea, también elige a la oposición. Los que son electos para gobernar en alcaldías y gobernaciones tienen la misma fuente de legitimidad que posee el ciudadano Presidente de la República. Ostentan, todos mandatos que provienen del poder originario: el pueblo. Hay aciertos y desaciertos en esas elecciones, pero la misma Constitución contempla los mecanismos para que ese mismo pueblo, pueda corregir algún traspié. Óigase y léase bien. El poder reside en el pueblo y es intransferible.

El 23N-2008, el pueblo fue consultado. Eligió alcaldes y gobernadores. Ratificó a unos, eyectó a otros y escogió a unos nuevos. ¡Albricias! todos a gobernar, a ocuparse de lo que tienen que ocuparse y la oposición, sin ser alarmistas, perturbadora u obstruccionista a cumplir el rol de señalar los errores y también aportar soluciones en el entendido de que “No importa quien lo haga, lo importante que las cosas se hagan y se hagan bien” El gobierno nacional que concluye su mandato el 2012, igual que ellos, está obligado a coadyuvar esfuerzos con esos gobiernos regionales y locales, para que todos marchen en la dirección de servirle decente y eficientemente a la gente. Es como funciona una democracia que se respete.

Los gobiernos recién electos, han dicho, repetido y demostrado hasta la saciedad, que quieren ejercer sus funciones, que quieren trabajar, que aspiran un dialogo respetuoso, fructífero y sano con el gobierno nacional para adelantar sus planes y proyectos en beneficio de los electores que votaron por ellos y los que no lo hicieron, pero que igual tienen derecho a ser favorecidos por la acción de sus gobiernos. Todos deben trabajar para mejorar la calidad de vida de los vecinos por igual. La posición del Presidente es incomprensible. Su accionar es la de un jefe de una facción en guerra contra otra, lo que no soluciona problemas, muy por el contrario los agudiza. No olvidéis en la unión está la fuerza.

Para que la democracia funcione, hay que respetar la voluntad popular y hacer buena el espíritu y la letra de la Constitución Bolivariana de Venezuela. Cada gobierno tiene sus competencias, ámbitos de responsabilidad y presupuestos que administrar y ejecutar para solucionar problemas de la gente. No le hace bien a un gobierno nacional que se precie de ser democrático, respetuoso del estado de derecho y la voluntad popular, arremeter, obstruir, ahogar y jugar al fracaso de gobiernos, que repito, tienen la misma fuente de origen y legitimidad que la propia. El poder en Venezuela es plural, alternativo y de origen popular. Entendiendo esa realidad, hay que respetar la voluntad de los electores.
La regla de oro de la democracia indica que mandan las mayorías y se respetan las minorías. No hay política de exterminio. En un sistema de libertades, tan importante es el gobierno como lo es la oposición. Hay que tener voluntad política para entender esta realidad o sencillamente, le dan la patada histórica a la mesa y dicen de una vez, equivocadamente, esto es mío tomándolo a la fuerza, pero mientras no lo hagan y exista democracia, hay que respetar la voluntad popular y los gobiernos legítimamente electos. No olvidéis la sabia enseñanza del prócer mexicano Benito Juárez “El respeto al derecho ajeno es la paz” ¡Vale!

domingo, 22 de marzo de 2009

La liquidación de la descentralización

“Nadie es dueño de la multitud
aunque crea tenerla dominada
”
Eugene Lonesco (1912-1994)
Dramaturgo francés de origen rumano.
El hecho histórico democrático más revolucionario del segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez Rodríguez, fue el impulso, aprobación y puesta en marcha del proceso de descentralización. La sociedad demandaba y continúa demandando que las decisiones que afecten de alguna manera la suerte de sus comunidades, municipios y estados sean consultadas, tomadas y ejecutadas los más cerca de los vecinos que sea posible. El gobierno central lucía y todavía luce paquidérmico, hipertrofiado, corrupto, ineficaz y muy lejano de las realidades que vive la provincia. Elegimos, exigimos y él ó los qué no cumplan; se van y renace de nuevo la esperanza. Hay que avanzar y profundizar la descentralización y por ende la democracia electiva, participativa y protagónica.

Bajo ningún concepto, argumento u obsesión debe permitirse volver al pasado. Esa experiencia centralizadora ya superada con la descentralización fue nefasta. Todas las decisiones se tomaban en Caracas, los recursos eran distribuidos a capricho de los “lideres nacionales” las prioridades las establecían unos burócratas que no sabían dónde quedaba la ciudad a la cual le asignaban recursos y mucho menos conocían sus problemas. Era la mayor perversidad. Llegaban contratistas con carpetas bajo el brazo, ejecutaban las obras a la machinberra, no había contraloría social y, sí algún vecino, dirigente vecinal o político reclamaba, lo amenazaban con ponerlo en la mala en Caracas. Los tipos venían blindados, guapos y apoyados.

La intención principal del proceso de descentralización, fue acercar el poder al pueblo, a las comunidades, a los vecinos. Nació la Ley Orgánica del Régimen Municipal que le dio carácter legal al movimiento vecinal. Surgió la Ley de Elección y Remoción de alcaldes y gobernadores, la elección de los concejales y miembros de Juntas Parroquiales. Todas estás leyes tienen rango constitucional, han sido mejoradas y, aún cuado persisten muchas fallas, se inicio el proceso descentralizador lentamente. Elegimos, alcaldes y gobernadores muy débiles en las primeras del cambio. Las competencias y recursos hubo que pelearlos en Caracas y paulatinamente fue mejorando la situación hasta acabar con las odiosas y corruptas alcabalas. En esa lucha todavía andamos, pero hemos avanzado.

No es menos cierto que los vecinos organizados empezaron a jugar un papel participativo y protagónico. Los presupuestos regionales se discuten con los alcaldes y concejales quienes a su vez previamente consultan las prioridades a los vecinos. Los presupuestos locales se discuten con los Consejos Comunales y demás organizaciones de la sociedad civil y somos nosotros más autónomos en la construcción de nuestros destinos, en la solución de nuestros problemas y en la mejoría de nuestra calidad de vida. Eso es lo fundamental y no podemos permitir que nos lo quiten liquidando el proceso de descentralización. La batalla hoy es por preservar nuestras conquistas y avanzar en la profundización de la democracia participativa y protagónica. Pa’ atrás ni para coger impulso.
Los que creen que tienen dominada las grandes multitudes, no son sus dueños. Los vecinos aspiramos, queremos y tenemos que poseer autonomía en la construcción de nuestro propio destino. Con la liquidación de la descentralización este gobierno juega con candela y nos pretende privar de la conquista revolucionaria democrática más importante de los últimos 50 años de vida democrática. El que tenga ojos que vea.