sábado, 13 de octubre de 2007

La “deforma” constitucional no es la solución…

Colectividad que no sabe pensar,
no puede vivir

Concepción Arenal (1820-1893)
Pensadora española.


La “deforma” constitucional no es la solución. La solución de los problemas del país, pasa por la sustitución de este gobierno incompetente, ineficiente, corrupto y la aplicación rigurosa de la actual constitución bolivariana de Venezuela. Van 9 años y los problemas que prometió solucionar Chávez en ese largo tiempo al frente del gobierno, continúan vivitos, coleando, agravados, acrecentados y tienen al soberano al borde de la desesperación. El más fanático chavista tiene que reconocer esta realidad. Las cosas con negarlas no dejan de existir.

El Presidente Chávez ha desperdiciado una oportunidad de oro. Apoyo popular, militar, control de todo el aparato institucional del estado, los ingresos petroleros más fabulosos que la mente humana pueda imaginar y actualmente disfruta de una ley habilitante que le da poderes especiales y la facultad de legislar a su leal saber y entender. ¿Qué más necesita para solucionar los problemas del país? Nada, porque tiempo, también ha tenido de sobra y no hay razón para continuar esperando milagros. Hay que ser realistas. No se le puede pedir peras al olmo.

No hay que dejarse encandilar por los fuegos artificiales de una “deforma” constitucional en cuyos artículos el proponente – Chávez – es el único que soluciona “su” problema. La reelección perpetúa y el pueblo como siempre será el gran perdedor. Los problemas de inseguridad, corrupción, escasez, alto costo de la vida y malos servicios públicos también serán perpetuos. No podemos darle un cheque en blanco a quien y quienes han demostrado hasta la saciedad que no pueden, ni podrán solucionar los problemas del país. Es tiempo de darle una oportunidad a la decencia y la eficiencia gubernamental. No podemos aceptar este mal gobierno como una fatalidad perpetúa. Hay que buscar otras opciones y ellas existen. La esperanza es la última que se pierde.

En enero del 2008, el gobierno de Chávez, le restarán 5 años de gobierno. Un período completo. Exijamos en ese tiempo, en el marco de la actual constitución – la mejor del mundo, Chávez dixit – solución a los problemas que nos aquejan a todos por igual. El gobierno de aquí, en adelante, lo hace bien, combate a fondo la corrupción, demuestra eficiencia en la lucha contra la inseguridad y le pone un mundo para reactivar el aparato productivo que permita liquidar la escasez, bajar el costo de la vida, minimizar el desempleo y prestar servicios públicos de manera aceptable, tendrá un candidato distinto a Chávez, pero rojo rojito y sí el pueblo le da su mayoritaria aprobación renovarán su mandato y se garantizará la alternabilidad en el poder. Eso es lo democrático. No busquemos a Dios por los rincones.
Es tiempo de solución. Poder y recursos hay en exceso. La actual constitución – la mejor del mundo, Chávez dixit – permite con mucha holgura trabajar con decencia y eficiencia para mejorar la situación. Con la “deforma” constitucional, no seamos ingenuos, pensemos un poquito, el único que soluciona “su” problema es Chávez. La reelección perpetúa y el paganini perpetúo será de nuevo el pueblo. Pisemos tierra, evitemos entrar discusiones leguleyas, exquisiteces legales y jurídicas que son fuegos artificiales y exijamos soluciones y punto. Lo otro es ilusión óptica y mareos verbales.