sábado, 14 de julio de 2007

Las carreteras del sur

Cuanto más grande es el caos,
más cerca está la solución

Proverbio chino.
En los últimos días he recibido muchas llamadas telefónicas, correos electrónicos y planteamientos personales con relación a las carreteras del sur del estado Anzoátegui. Amables lectores que han leído mi columna en este semanario, me dan cuenta de que, la vía los Yopales, que va de El Tigre – al Cantón del Pao de Barcelona, está infernal. La carretera El Tigre – Pariaguán horrible y para colmo de males las arterias viales que conectan a la tierra soñada con los pueblos del municipio Monagas son una calamidad. Están quedando aislados y aspiran soluciones prontas y oportunas.

Varios entes tienen responsabilidad en la angustiosa situación que viven los productores agropecuarios, los usuarios permanentes y ocasionales de esos importantes enlaces viales. El Ministerio del Poder Popular para la Infraestructura, la Gobernación del estado, la Industria Petrolera y las alcaldías están obligados a concertar esfuerzos, prever recursos y hacer un gran pote, para buscarle solución a está grave problemática. La responsabilidad es compartida, el problema es uno sólo y lo deben enfrentar unidos. La gente lo agradecerá.

No hay tiempo que perder, en pleno invierno la cuestión toma ribetes dramáticos. No vale el argumento del “A mi no me toca” Todos tienen responsabilidad. Los habitantes de la zona sur, los usuarios obligados, los permanentes y los ocasionales, no les importa quién lo haga, lo importante es que lo hagan y lo hagan bien. Los alcaldes de los municipios Francisco de Miranda y José Gregorio Monagas, deben liderar esa cruzada junto al gobernador del estado. Venezuela vive una bonanza petrolera jamás imaginada y resulta insólito que los pueblos que están en el centro de la riqueza petrolera vivan estás calamidades.

Nosotros, que tenemos la suerte de expresar nuestras opiniones a través de este importante semanario, que le ponemos oído al pueblo, que trasmitimos, sus reclamos, angustias y aspiraciones, cumplimos con el sagrado deber de plasmar esta realidad, a los efectos de que los organismos competentes, tomen cartas en el asunto y juntos podamos, más temprano que tarde, celebrar la solución del grave problema que viven las carreteras del sur del estado Anzoátegui.

Hoy, las carreteras, son un caos que nos afecta a todos por igual. Mañana, cuando esté solucionado el problema nos beneficiará a todos y al unísono podremos exclamar: ¡Vivan los gobiernos eficientes y diligentes! Mientras tanto, seguiremos esperando pacientemente y preguntándonos ¿Estará cerca la solución? Dios y la virgen metan su mano.