jueves, 12 de abril de 2012

Cuidemos las prestaciones sociales

“La primera vez que me engañes, será culpa tuya. La segunda será culpa mía”
Proverbio árabe.

Chávez pretende aprobar una Ley orgánica del trabajo de forma clandestina. Los únicos que oye, escucha y con los cuales supuestamente discute, es con sindicatos ilegítimos, gremios fantasmas y áulicos de la catadura de Will Rangel, que declara olímpicamente “No tengo temor de dejar mis prestaciones en manos del gobierno” obvio, puñalada en cuerpo ajeno no duele. Él cobrará sus prestaciones sociales, los intereses y los fideicomisos completicos. A los demás trabajadores, les hace la señal de costumbre y, sálvese quien pueda. ¡Tremendo líder sindical! Más vendido imposible. 

Los que trabajamos en la administración pública, por muchos años, hemos sido víctima de muchos despojos. En el año 2002, Chávez, cual prestidigitador, nos canceló una deuda salarial con unos VEBONOS. Nos dijo, en ese entonces, que eran una solución dónde los beneficiarios saldrían caballo blanco ¡Falso! Los entregaron y cuando los confiados profesores universitarios, fuimos a venderlos en la bolsa de valores, apenas pagaban por dichos VEBONOS el 60% sobre su valor nominal y, los que no vendieron, en el vencimiento recibieron migajas. La salvaje inflación los dejó sin poder adquisitivo. Una brutal estafa.

En el primer anuncio, que hace Chávez, de la nueva Ley Orgánica del trabajo, nos adelante que, las deudas acumuladas por concepto de Prestaciones Sociales – el estado es el único súper atrasado – nos las cancelará con unos PETROBONOS, otra ilusión óptica. Nos pagarán con papeles basura, volverán a estafarnos. El estado sale de la deuda robando a los trabajadores, hace una campaña publicitaria exaltando las bondades de sus bonos y alardeando de la  solvencia del gobierno y los trabajadores con esos papeles, que vayan a llorar al valle. Otra brutal estafa.

En la actualidad, la empresa privada, al concluir la relación de trabajo con sus trabajadores, cancela en efectivo e inmediatamente el monto de las Prestaciones Sociales. El único maula congénito e histórico es el estado. Hay ex trabajadores de la Administración Pública, que mueren esperando, la cancelación de las Prestaciones Sociales. Es más, sí tienen la suerte de cobrar el monto nominal antes de fallecer, ya no tienen poder adquisitivo, pues perdieron su valor. La salvaje inflación, convierte ese dinero en inorgánico. Los pela el chingo y los agarra el sin nariz. Es una estafa continuada.

Chávez, ahora anuncia como la panacea, la vuelta a la retroactividad de las Prestaciones Sociales, con el agravante de que, se creará un Fondo Único de Prestaciones Sociales, administrado por el estado. Los patronos públicos y privados, meterán a ese barril sin fondo los ahorros de todos los trabajadores. Una vez cese la relación de trabajo, los empresarios privados, quedan liberados y los pobres ex trabajadores, tendrán que vivir el calvario, que vivimos los ex trabajadores de la Administración pública. Esperar lo que les resta de vida en gestiones y si tienen suerte de cobrar, antes de fallecer, recibirán dinero inorgánico y sin valor. No os dejéis engañar otra vez. Cuidemos las prestaciones Sociales.