jueves, 17 de diciembre de 2009

Ledezma: La esperanza de Venezuela

Todo lo que se hace en el mundo
se hace por una esperanza
Martín Lutero (1483-1546)
Teólogo alemán que inició la reforma protestante.

Todos los estudios científicos de opinión indican que los pueblos votan por la esperanza. En Venezuela, todas las señales indican que Antonio Ledezma, ya se perfila como la única esperanza que posee el pueblo para, en nombre de la sociedad democrática, ganar las elecciones del 2012. Con su trabajo, esfuerzo, dedicación, empeño, disciplina, sensibilidad, honestidad, vocación de servicio y sobre todo su amor por el país, se ha ganado, se ganó y seguirá ganando la confianza de los electores que han sido defraudados, engañados y estafados por esta mal llamada revolución. El reconocimiento en el alma popular es unánime.

Antonio Ledezma tiene ganado el reconocimiento nacional. Ese eco ya tiene resonancia allende nuestras fronteras y los movimientos de opinión internacional ya lo ven como la “Esperanza de Venezuela”. No importa el desconocimiento a la voluntad popular, el atropello y la violación de los derechos humanos de que ha sido víctima por parte del agente del ruralismo militarista que resucitó con Chávez. Hay una voluntad férrea e indomable para no desmayar en el esfuerzo por trabajar por la libertad, la democracia y la unidad de todos los venezolanos. En esa tarea Ledezma ha estado, está y estará en la primera línea combate. Los que tienen ojos lo han visto.

La formación democrática, el espíritu libertario y los valores civilistas que impulsan el accionar político de Antonio Ledezma no están en discusión. Tampoco está en discusión su capacidad gerencial, honestidad y eficiencia en la administración pública. Es un hombre formado al fragor de la lucha democrática que cada día demuestra con creces que no lo derrota la adversidad. Ante el asalto de los recursos económicos por parte del gendarme militar que nos desgobierna, ha impuesto su talento, creatividad y deseos de hacer las cosas en beneficio del pueblo que lo eligió. La gente reconoce que lo viene haciendo extraordinariamente bien, a pesar de los atropellos. Los grandes hombres se crecen en la adversidad.

Es un lugar común oír decir que “querer es poder” en el caso de Antonio Ledezma, está más que demostrada esa verdad. Nunca se desespera, paciencia y más paciencia. No escucha cantos de sirena. Han tratado de cerrarle es paso en infinidad de oportunidades. Lo toma con calma, no se desespera: Nunca anda buscando chivos expiatorios, tampoco señalando individualidades o grupos. Echa para adelante sin odios, rencores, mucho menos ofendiendo al adversario o enemigo visible o solapado. El respeto le viene de la formación familiar y sus valores ciudadanos. Ojala otros pudieran decir lo mismo.

La esperanza de Venezuela es Antonio Ledezma. Es anunciado desde Europa y buena parte de la Latinoamérica democrática, lo reconocen parlamentos plurales y democráticos como el de Brasil, lo ponderan mandatarios electos democráticamente como el alcalde de la capital Argentina y lo registran todos los sondeos de opinión en nuestra patria. Finalizando el año 2012, podemos decir con alborozo. Venezuela tiene un futuro prometedor, para desarrollarse en paz, libertad, armonía y unidad. Para tal efecto, ya posee el candidato de la esperanza: Antonio Ledezma y…no olvidéis: todo lo que podemos hacer por Venezuela nace de una esperanza. ¡Feliz Navidad!