domingo, 27 de junio de 2010

El desastre del NAVEGAO

El que desprecia demasiado, se hace digno de su desprecio
Henri Frédéric Amiel (1821-1881)
Crítico suizo

Equilibrio: el que es muy delicado mantener en estos tiempos de extrema polarización. Entendemos que en política tener razón a tiempo es bien difícil. Hay dirigentes que cuando están en el gobierno se les hace imposible reconocer que lo están haciendo mal. Ese reconocimiento, se hace prácticamente imposible, cuando además poseen un partido, que les concede solidaridad automática y tienen en su entorno un grupito de fanáticos, que viven de los mendrugos que les proporciona el podercito que circunstancialmente ostentan estos dirigentes, a los cuales el cargo los hace importantes, poderosos y ricos, más no útiles. Cierran los ojos ante el desastre. La debacle está a la vuelta de la esquina. No hay peores ciegos que los que no quieren ver. Repito. Ay, julito y robertico, con el NAVEGAO como jefe de campaña, el 26 de septiembre, van a llorar al valle. Hablen ahora o callen para siempre. En la oposición los esperamos en la bajadita. Los que callan otorgan y son cómplices silenciosos.

Mensajero: intentar matar a los portadores del mensaje, nunca evitará, que el soberano tribunal de la opinión pública les dicte la inapelable sentencia que merecen. Lo único que puede corregir errores, enderezar rumbos y colocarlos a la altura de la circunstancias, es asumir, con una pequeña dosis de humildad, que las cosas no marchan bien, hacer una evaluación sincera, honesta y equilibrada de la gestión, el equipo de gobierno y afinar las políticas públicas – si es que existen – que se adelantan. Nosotros, ayer y hoy, hemos asumido con responsabilidad nuestro papel a favor de la comunidad a costa de todos los riegos. Expresamos nuestros puntos de vista de acuerdo a los dictados de nuestra conciencia y en concordancia con los clamores populares. Aspiramos el éxito de los alcaldes del signo que sea. Eso opera en beneficio de la comunidad y nosotros somos de la comunidad. Nunca olviden la sabia sentencia que reza: la soberbia nunca ha estado a la altura de gallardía. ¡Claro! Como dice Moriche: no se le puede pedir peras a una mata de mango. ¡Por favor!

Observen: las calles de la ciudad están en estado desastroso ¿Hay un alcalde que se ocupe? La Plaza Bolívar está tomada por la maleza y da lástima. ¿Hay un alcalde que se ocupe? Los ornatos de la ciudad se deterioran a paso de vencedores. ¿Hay un alcalde que ocupe? El paseo de la virgen está totalmente abandonado ¿Hay un alcalde que ocupe? El paseo de los estudiantes totalmente sucio, algunos bancos destrozados y la esquina del drenaje fragmentada. ¿Hay un alcalde que se ocupe? Los barrios están impenetrables. ¿Hay un alcalde que se ocupe? La basura y desechos nauseabundos proliferan en las calles y, en los lugares céntricos, circulan a rueda libra ¿Hay un alcalde que se ocupe? Los drenajes están obstruidos por la basura y desechos sólidos. ¿Hay alcalde que se ocupe? El corredor vial está deteriorado ¿Hay un alcalde que se ocupe? El mantenimiento urbano es el trabajo más elemental del cual tiene que ocuparse un alcalde. No se puede justificar la ineptitud, la incapacidad e irresponsabilidad, mirando por el espejo retrovisor. La solidaridad automática funciona, pero deja muy malos resultados. Los ejemplos recientes huelgan.

Gerenciar: un municipio es algo muy serio, complejo y comprometedor. El encargo no es con el ego de una nulidad engreída. Hay que preocuparse, ocuparse y diligenciar la solución de muchos problemas que aquejan a la comunidad y los cuales son competencia del alcalde. El mantenimiento urbano es primario, pero también hay que trabajar para ordenar el desarrollo y crecimiento de área urbana que nos evite el crecimiento anárquico y pueda facilitar y abaratar la prestación de los servicios públicos (PDUL), administrar optimizando la inversión de los recursos, hacer todo lo posible para mejorar la calidad de vida de los vecinos. Gas directo, electricidad, transporte público, agua, campos deportivos, sitios de esparcimiento, ordenar la vialidad, mejorar los índices de inseguridad, trabajar para atraer inversiones que generen riquezas para la ciudad y consecuencialmente baje las tasas de desempleo. En fin, repito preocuparse, ocuparse y diligenciar. ¿Qué tenemos? Un alcalde que nos gobierna, con la más acabada mediocridad, que haya visto este municipio en toda su historia. Lo van a ocultar hablando sandeces. El 26 de septiembre el pueblo les dará la lección de sus vidas. No hay que ser adivino.

Olvido: en el pasado asumimos una posición crítica y fuimos víctima de todo tipo de campañas y amenazas. Los que venían de ser electos con los votos del chavismo, que mataban gente por el chavismo y que fueron echados del chavismo, se pasaron y apoderaron de una parte de la oposición y nos tildaban de chavistas. Recuerdan las bastardas campañas que nos adelantaron desde la orbita tarifada los inefables don Bombillo y su sicario Sabañón. Nunca chille, ni denuncie y si temí, no lo niego, de las amenazas de muerte que recibía vía telefónica. Ese drama, lo vivimos y sufrimos con equilibrio, serenidad y sensatez. El tiempo nos dio la razón. Tenemos el cuero duro. Nunca aceptamos, ni aceptaremos chantajes, de ningún tipo. No nos creemos dueños absolutos de la verdad. La realidad está a la vista. Digan lo que digan los que ayer celebraban nuestras críticas y denuncias y hoy se irritan y viceversa. No cambiamos nuestra línea de conducta. Es nuestra humilde opinión y la exteriorizaremos con libertad de conciencia. A los fanáticos, arrastrados y tarifados, les decimos desde ya. Nuestro compromiso es con la comunidad y no vamos a perder el tiempo con los payasos, nuestro objetivo es que el dueño del circo como el NAVEGAO, asuma su responsabilidad. Memoria contra el olvido. Nunca lo olvidéis.