sábado, 19 de junio de 2010

Otro récord Guinness para Venezuela

Cuando un tonto hace algo de lo que se
avergüenza, siempre explica que es su deber
George Bernard Shaw (1856-1950)
Escritor irlandés

Fue el 27 de agosto de 1955 cuando se publicó el primer el primer Libro de Récord Guinness (The Guinness Book of Records) El libro es el líder global en el registro de récord mundiales. Ningún otro texto explora, reconoce, acredita y presenta al mundo con precisión, imparcialidad, transparencia compromiso y veracidad esos hechos inauditos, insólitos y asombrosos, pero ciertos. En Venezuela entramos en abril de 1965 al encontrarse La araña más grande, en 1997 se nos reconoció poseer el teleférico más largo (3.140 mts.) Mérida, en 1999 la mayor cantidad de coronas de Mis Mundo, en el 2003 Carlos Coste batió récord en apnea de profundidad, al marcar en octubre de 2003 (102 mts.) y más tarde se reconoció a la Heladería Coromoto ubicada en Mérida, la que posee la mayor cantidad de sabores. Todos récords decorosos.

En 2010 el gobierno del comandante-presidente, como lo llaman sus áulicos, no hay dudas, nos deshonrará con un nuevo récord mundial que entrará fácil a las páginas del Libro de Récord Guinness. MILES DE TONELADAS DE ALIMENTOS Y MEDICINAS PODRIDOS. El total todavía no puede cuantificarse, porque cada vez que escudriñan en las madrigueras rojas rojitas, aparecen más y más toneladas. Esa vergonzosa desgracia, no tiene antecedentes en el mundo. Ningún país capitalista, socialista o comunista, posee ese bochornoso récord. Nunca país alguno, había actuado con tanta irresponsabilidad, impericia, incapacidad, corrupción e impunidad. Los alimentos y medicinas que faltan al pueblo, se le pudren y vencen a la revolución (PUDREVOLUCIÓN) en los puertos y centros de acopio. Un crimen e inmoralidad contra los pobres.

Es tanto el despelote, la desgracia y el desastre que hasta los camiones que habían importado para destinarlos a la distribución de los alimentos estaban (o están) estacionados a cielo abierto en Planta Centro, deteriorándose a la buena de Dios. No hay, repito antecedentes, en algún país del mundo que un gobierno de derecha, de izquierda y mucho menos que se proclame revolucionario el cual exhiba una mácula tan protuberante en el rostro en la importación y posterior pudrición de alimentos. ¿Eran para el pueblo? Pues, se pudrieron y destaparon una olla putrefacta de corrupción tan nauseabunda, que la revolución, no puede ocultar, La contaminación de los alimentos es tan avanzada que ni los zamuros podrán consumirlos. Los efluvios fétidos llegaron a Miraflores.

La jueza Afiuni, cumpliendo con la ley, libró una boleta de excarcelación de un supuesto corrupto y el líder del proceso, solicitó públicamente y en cadena nacional, le metieran 30 años de cárcel. ¿Cuántos años de cárcel merecen los verdaderos responsables que dejaron perder miles de toneladas de alimentos? Es un crimen de lesa patria y…humanidad. ¿Cuántas personas mueren diariamente en el mundo por hambre? Chávez, en sus permanentes y fastidiosas chácharas, nos dice que minuto a minuto muere alguien en el mundo por hambre. ¿Por qué no regalaron esa comida? En Venezuela hay hambre, pero estoy seguro de que, si regalan esa sorprendente e incuantificable cantidad de alimentos para salvar vidas en el mundo y no la dejan perder, los venezolanos lo celebraríamos y no nos asaltara la rabia e impotencia ante semejante barbaridad revolucionaria.

Con este récord Guinness rojo rojito, después de formar parte orgullosamente de las páginas del Libro de récord Guinness, entramos ahora vergonzosa e indecorosamente. Un gobierno autoproclamado revolucionario dejó perder miles de toneladas de alimentos y medicinas, mientras su pueblo tiene hambre y los hospitales están en terapia intensiva. ¿Quién o quienes son los responsables? ¿Cuántos miles de millones de dólares preferenciales se fueron por esa cloaca nauseabunda? En una de sus tantas chácharas contra el capitalismo, el imperio o la burguesía, el presidente está obligado a decir la verdad de este vergonzoso crimen nacional. El que calla otorga, encubre y, en este caso, consolida, estimula e inspira la impunidad.

Pueblo revolucionario no es tonto. Pueblo tonto no es revolucionario. El pueblo venezolano tendrá de todo, pero ni un pelo de tonto. La pudrición de los alimentos revolucionarios avergüenza, mientras Chávez explica, estamos seguros, nos ganamos y certificarán, sin problemas, otro récord Guinness para Venezuela. Vergonzoso, pero récord mundial, al fin. ¡Felicitaciones! comandante-presidente, gracias a su eficiente, diligente y decente revolución. Entramos de nuevo al Libro de Récord Guinness. ¿En las páginas rojas rojitas?