lunes, 20 de septiembre de 2010

Después de 12 años ¡Al fin! una Asamblea Nacional equilibrada

Un barco no debería navegar con una sola
ancla, ni la vida con una sola esperanza
Epicteto (55-135 d.C.)
Pensador griego.

Estamos a pocos días de las elecciones parlamentarias. El 26 de septiembre elegiremos diputados o diputadas a la Asamblea Nacional – Voto lista y nominal – diputados o diputadas al Parlamento Latinoamericano. No hay plebiscito. El poder ejecutivo continuará hasta las elecciones del 2012. Lo que indefectiblemente cambiará es la composición de esas instancias legislativas. Eso, desde luego, implica que a partir del 2 de enero del 2011, se instalará una Asamblea Nacional plural, diversa, equilibrada y dónde para aprobar una ley, habrá el necesario debate y los diputados o diputadas tendrán que alzar la mano pensando en los altos intereses de la patria y sus electores. Lo otro es suicidarse en primavera.

Los diputados o diputadas que elegiremos, tendrán que defender los derechos de sus electores y las regiones que representan. Los de la Alternativa Democrática, están comprometidos a luchar, proteger y ampliar la Ley de Descentralización, la Ley de Propiedad Privada, la Ley Desarme para enfrentar la inseguridad, incluir en la Ley de Presupuesto Nacional, recursos para obras y servicios, que son requeridas para mejorar la calidad de vida de las comunidades, que estén en al ámbito territorial de la circunscripción por la cual fueron electos. En fin legislar para el pueblo y no para los caprichos del poder ejecutivo. Verdaderos representantes.

La nueva Asamblea Nacional, que repito, será plural, diversa, equilibrada y con capacidad para el debate enriquecedor que produzca leyes que requiere el pueblo para defenderse de la amenaza del comunismo y mejorar su calidad de vida. No hay dudas, también, los diputados o diputadas, tienen que ejercer control y estar vigilantes para que el tesoro público, no sea dilapidado comprando chatarra militar, regalando dólares a países con presidentes amigos ideológicos del nuestro, entregando bonos a la burocracia nicaragüense, arreglando la electricidad a Cuba, Nicaragua y Bolivia y cargando maletines repletos de dólares en vuelos de PDVSA, que todo el mundo sospecha de dónde salen, pero que nadie investiga, hay que pararlo en seco. Vamos a elegir un verdadero parlamento nacional.

Esa nueva realidad, no es una tragedia para nadie. El 26S el pueblo votando en secreto, buscará y logrará equilibrio en el poder legislativo. Vamos todos a contribuir con nuestro voto a mejorar la calidad de la democracia venezolana. Las grandes democracias del mundo están sustentadas en parlamentos plurales, diversos, equilibrados que en el debate civilizado, sustancioso y enriquecedor le dan calidad y eficiencia a las leyes que produzca, al Presupuesto Nacional que se apruebe, a las investigaciones que adelante y por supuesto fuerza a la defensa del pueblo que representan. Esa es la tarea. Inventar falsos dilemas es buscar a Dios por los rincones.

El pueblo despertó, ya superó el miedo y reaccionará votando masivamente en las elecciones parlamentarias. La alternativa democrática presenta otro camino de esperanza. Vamos todos a votar para lograr, que en la Asamblea Nacional tengamos una verdadera representación nacional y derrotemos, de una vez por todas, las pretensiones hegemónicas y autocráticas, de quien ya demostró que batió récords de ineficiencia e incapacidad como gobernante. El domingo 26S iniciamos el camino del cambio y eso es lo verdaderamente importante. La Asamblea Nacional, después de 12 años, celebraremos el 27S ¡Al fin! será equilibrada.