sábado, 18 de diciembre de 2010

¿Y el platal que botó, despilfarró y regaló?

Un rico es diferente al que no lo es: tiene más dinero
Ernest Hemingway (1899-1961)
Escritor estadounidense.


INVOLUCIÓN: a marcha de vencedores la que viene acrecentando el llamado socialismo del siglo XXI, en los primeros años impusieron la democracia tumultuaria en el antiguo Congreso Nacional. Tumultos de personas se apersonaban frente al hemiciclo e imponían el terror a los diputados que no votarán a favor del régimen. Luego, por el retiro de la oposición – presionada por la opinión pública – obtuvieron mayoría total en la Asamblea Nacional logrando una masa unánime que fue bautizada acertadamente como las focas. En la campaña electoral utilizaron el slogan “El pueblo pa’ la Asamblea” y a los 98 diputados que llegaron, gracias a los votos del PSUV y a la reingeniería de los circuitos, los convierten en autómatas. El que no vote por los designios del autócrata, pierde la investidura. Es la democracia participativa y protagónica hecha a la medida del socialismo del siglo XXI.

RESPETO: a los resultados electorales, los que siempre exige el régimen a la oposición, cada vez que se acerca una elección. El 2 de diciembre del 2007, el pueblo derrotó las pretensiones del autócrata de imponer un modelo socialista-comunista-castrista en Venezuela. Esa voluntad está siendo irrespetada por la vía parlamentaria. Ejemplos: el 23N-2008, Antonio Ledezma, derrotó al mejor candidato de Chávez y con la mayoría del voto popular alcanzó la Alcaldía Metropolitana. Allí comenzó la degollina parlamentaria y pulverizó esa instancia gubernamental. El 26S-2010 con el 52% de los votos del pueblo soberano, la oposición sacó 65 diputados y dejó al gobierno, que con el 48% de los votos obtuvo 98 diputados, sin la mayoría calificada y de nuevo es burlada la voluntad popular por una Asamblea Nacional moribunda, que aprueba una Ley Habilitante por un año y medio. ¿Quién irrespeta la voluntad popular? ¿Quién desprecia olímpicamente la opinión mayoritaria del pueblo soberano? ¿Es esa la democracia participativa y protagónica que tanto pregona el autócrata? Es una versión bien burda, hecha en el socialismo del siglo XXI.

DESPÓTICA: la verdad que impone el autócrata que nos desgobierna. La megalomanía, lo lleva a creerse un Mesías que vino a salvarnos. Hay que pensar como él. Hablar lo que él quiere que hables. Leer lo que él quiere que leas. Ver lo que él quiere que veas. Escoger lo él quieras que escojas. Comer lo que él quiera que comas. Vivir como él quiere que vivas. Beber lo que él considere que debas beber, en fin, “hágase la voluntad de Chávez en Venezuela como en Miraflores” Cierra los espacios de libertad y cree que con esa acción demuestra una gran fortaleza y lo que queda en evidencia es su gran debilidad, nerviosismo y miedo. La prueba más contundente de que su popularidad viene en caída libre y que perdió el control del país es la aprobación de la Ley bautizada vulgarmente “anti-talanquera”. No confía ni en los diputados que eligió “su” partido. Los tipos todavía no han pisado el hemiciclo y ya los pretende convertir en autómatas. ¿Indignos? Eso sólo se ve en el socialismo del siglo XXI.

IMPUESTOS: con la aprobación muy cuestionada ética, moral y políticamente Ley Habilitante, el autócrata con el argumento de que necesita recursos para los damnificados, se apresta a sacarnos el dinero del bolsillo a las clases más desposeídas – el rollo siempre lo paga el pueblo – anuncia que aumentará el perverso IVA, el ISLR e impondrá el Impuesto al Debito Bancario. Esa voracidad fiscal, nos empobrecerá mucho más y el gobierno será más rico. Lo que no dice el autócrata es que el presupuesto nacional, está calculado sobre la base de un barril de petróleo a 40 dólares y el promedio de este año fue de 72 dólares ¿Y el diferencial? Ahora con la reactivación de la economía mundial el año 2011, se prevé que llegue a los 100 dólares. ¿Y ese gran diferencial? ¿Por qué no aumentan la base del presupuesto en 10 dólares más y nos evitan más empobrecimiento? ¿Y el platal que le ha ingresado al país cuando el precio del petróleo llegó a 150 dólares por qué no se utilizó bien y se ahorró? No hay excusas. Chávez está ponchao. Ineficiencia, incompetencia, ineficiencia, despilfarro, corrupción y regaladera, son los sellos indelebles del socialismo del siglo XXI. Botó los reales, se le acabó el tiempo y en diciembre del 2012, la derrota será escandalosa. Anótenlo.

EMBLEMÁTICA: la única obra visible del NAVEGAO FRACASAO es la avenida que bautizó – para echar una jaladita al autócrata – Manuelita Sáenz. Chucuta, con un asfaltado malo con ganas y un acabado peor. Ese tipo de mamotretos costosísimos son emblemáticos en el socialismo del siglo XXI. Con ese tipo de obras, no repite ni que se coma todas las sardinas del Golfo de Cariaco. Lo cierto del caso es que, él y el jamón serrano, ahora son diferentes: poseen y saldrán con más dinero: son ricos. Y, a pesar de todo, ¡Feliz Navidad!