lunes, 6 de diciembre de 2010

El fanatismo en medio de la tragedia

Un fanático es alguien que no puede cambiar
de opinión y que no quiere cambiar de tema
Sir Winston Churchill (1905 -1987)
Político inglés.


IMPECABLE: el calificativo que utilizó la Presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla para identificar al bien cuestionado moral y éticamente Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. COBARDE. No puede ser llamado de otra manera quien asume esa actitud ante los indefensos. El tipejo sólo es valiente con los desamparados y que no poseen el poder de fuego que él exhibe groseramente. Las cosas hay que vociferarlas por su nombre. Cobarde es cobarde. No olvidemos que la democracia costarricense no cuenta con un ejército regular y esto es aprovechado cobardemente por el sátrapa nicaragüense para violarle el territorio, lanzar bravuconadas y realizar desplantes bélicos. No sólo es cobarde Ortega, sino también todos los que lo apoyan en ese despropósito. En la OEA y la ONU deberían enseriarse con ese caso y pararle los mochos al sátrapa. Eso también, pareciera estar hecho en socialismo. Los fanáticos, como los burros, se juntan para rascarse. En este caso para abusar.

REVELADOR: de que no andamos muy bien en nuestra política exterior, es que ante la catástrofe, calamidad y desastre que nos azota, los presidentes amigos del alma de nuestro Júpiter tronante, no dan señales de solidaridad. Irán, Rusia, Bielorrusia, Zimbabwe, Nicaragua y Argentina, parecieran no saber que Venezuela existe y menos que vive una tragedia. Ellos, por supuesto, saben de nuestra existencia cuando nuestro presidente, en plan de don Regalón los visita, les regala parte de nuestra riqueza, firma convenios que los favorecen y oyen monsergas que les suenan maravillosamente a sus oídos. No hay que ser internacionalista, para darse cuenta de la falta de solidaridad, de estos hermanos del alma. De esos países, no llega ni una latica de sardina convertida en ayuda humanitaria. Eso hermanos del alma, también parecieran, estar hechos en socialismo.

PUDREVAL: hoy más que nunca hacen falta para alimentar a nuestro pueblo en desgracia, las más de 150 mil toneladas de alimentos que dejaron podrir en PDVAL. No tenemos la solidaridad de nuestros hermanos del alma. No contamos con esa gigantesca cantidad de alimentos y puertas adentro, en medio de la catástrofe, nuestro presidente le mete más leña al fuego de la división “Una pita para los escuálidos”, gritó el jueves durante su visita al Núcleo Endógeno “Fabricio Ojeda”. Es una situación penosa la que vivimos con este sectario- fanático. La tragedia y la ayuda humanitaria pretenden colocarle el color rojo rojito. No tiene ojos para ver que los venezolanos estamos todos unidos para ayudar a nuestros hermanos de verdad. Ojala PDVAL esté a la misma altura de Alimentos POLAR, CAVIDEA, FEDECAMARAS, partidos políticos de oposición, medios de comunicación social y ONG’s (las cuales quieren eliminar) en la ayuda humanitaria. Esos alimentos que se perdieron en el caso PUDREVAL y, que tanta falta hacen, también son hechos en socialismo.

FANATISMOS: el que no deja ver con claridad al gobierno. La solución a la catástrofe que vive Venezuela nos necesita a todos unidos en sólo haz de voluntades. El Alcalde Metropolitano, propuso un gabinete de emergencia para atender la emergencia, cae en oídos sordos. Lleva ayuda humanitaria y no la reciben porque provienen de manos escuálidas. Leopoldo López transporta ayuda humanitaria al estado Falcón y se la expropian. Capriles Radonski en el estado Miranda, Pablo Pérez y Morel Rodríguez en Nueva Esparta tienden la mano y no reciben solidaridad del gobierno central. Todos clamamos por la unidad nacional en esta hora aciaga que vive la patria y el presidente pide una pita para los escuálidos – por cierto, mayoría en los últimos comicios nacionales – ¿Quién es el escuálido ahora? En Colombia la guerrilla y el gobierno negociaron un cese al fuego mientras dure la emergencia. En Venezuela, Chávez no da tregua. Sálvese quien pueda. Empero, por encima de esas miserias humanas, el pueblo está unido para ayudar. Mírense en ese espejo. Hay que cambiar de tema, entiendan que el pueblo ya cambio de opinión. En diciembre del 2012, el fanatismo, que no abandonan en medio de la tragedia, será derrotado escandalosamente. A la hora de pagar nadie es tramposo.

DEBISE: es el nombre del dispositivo de seguridad que impulsa el gobierno. En nuestra ciudad, lo instalaron sobre las ruinas de una bomba de gasolina, la cual formaba parte de nuestro patrimonio histórico y, que fue arbitrariamente demolida. El sitio es adecuado estratégicamente, pero no cuenta con el apoyo mínimo del gobierno local. La calle es un desastre. Huecos a granel y pareciera que el Alcalde ni transita por ese lugar. Un sólo palo no hace montaña. El gobierno local y regional deberían apoyar esa iniciativa y brindar condiciones adecuadas para que los uniformados y civiles, cumplan su cometido. Mientras tanto, uno puede decir que el espacio geográfico, dónde desarrollan su actividad es una calamidad hecha en socialismo. Está a la vista en calle Guayana.