domingo, 20 de marzo de 2011

El debate en el proceso electoral de las primarias

No estoy de acuerdo con lo que dices, pero
defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo
François-Mariet Arouet (1694 – 1778)
Escritor, historiador, filósofo y abogado francés.


UNIDAD: el gran y único presupuesto para tener éxito en diciembre del 2012 es la unidad. En los sectores democráticos del país hay muchos y buenos candidatos. Todos tienen excelentes calificaciones y mejores condiciones personales para asumir el desafío de enfrentar a Chávez. Eso no está en discusión. Lo que pareciera controversial es la trayectoria – lo llaman desdeñosamente pasado – para intentar descalificar a unos y posesionar a otros en función de la edad. Hay que dejar las cursilerías. En las primarias, no sólo vamos a elegir el candidato, sino al próximo presidente y para ejercer está altísima responsabilidad, que será un periodo transicional bien difícil y lleno de acechanzas, se requiere madurez, experiencia, experticia, coraje, valentía y sobre todas las cosas capacidad gerencial. El presupuesto unitario para coronar con éxito el desafío electoral y salir airoso en el gobierno requiere de un excelente candidato y mejor presidente. Ese es el debate que hay que dar.

POSICIÓN: en medio de ese importante y vital debate, hay muchas visiones, posiciones y enfoques. La alternativa democrática – gracias a Dios – posee un bagaje de muchos y muy buenos candidatos. Los que trabajamos por la construcción de la necesaria e indispensable unidad, no podemos caer en la tentación de descalificar a unos para intentar posesionar al de nuestras preferencias. Eso sería un error fatal, un crimen histórico y un gran favor a la desgracia que queremos derrotar. Todos los precandidatos tienen virtudes y defectos, fortalezas y debilidades. Ninguno es perfecto. Entendiendo esta realidad, podemos adelantar una campaña de altura, limpia, transparente y sin trapisondas. Ejemplo de ejercicio democrático y plataforma para consolidad la unidad en torno al que resulte electo por el voto mayoritario de los venezolanos. Hay que tener cuidado con lo que se dice. No podemos dar armas a un enemigo superavitario en recursos económicos y deficitario en escrúpulos. Hay que pisar tierra y afinar bien la puntería.

DERECHO: el que tienen todos los electores inscritos en el Registro Electoral Permanente de participar en el debate democrático y ejercer su derecho al sufragio por el precandidato de su preferencia. El legítimo derecho que tienen los precandidatos a postularse, lo tienen los electores a escoger libremente al de sus preferencias. Las reglas deben ser claras, precisas y equilibradas. Una vez contados los votos y elegido el candidato, hay un compromiso de vida. La unidad en torno a esa opción. En ese debate democrático por la escogencia del líder de la oposición y próximo presidente de la república, particularmente me inclino por la candidatura del Dr. Antonio Ledezma. He dicho, digo y reitero, que no me angustia la posición que puedan tener otros venezolanos, con relación a la delicada tarea que enfrentaremos de escoger en libérrimos sufragios, nuestro abanderado presidencial. Cada quien tiene sus preferencia y para que la unidad quede blindada debe existir un respeto reciproco. A final del proceso Venezuela nos necesita UNIDOS. Eso no se puede perder de vista.

TOLERANCIA: es lo que buscamos se instale de nuevo en Venezuela. En esta precampaña electoral debemos empezar por dar señales bien precisa que vamos en esa dirección. El debate electoral de las primarias es un brillante escenario para avanzar con paso firme en la búsqueda de la convivencia democrática total de los venezolanos. Nunca olvidemos que don Benito Juárez, nos ilustraba sabiamente “El respeto al derecho ajeno es la paz” y nuestro libertador nos recordaba eruditamente “Uníos, uníos o la anarquía os devorará” y en su tratado acerca de la tolerancia Voltaire no tiene desperdicio en el pensamiento del epígrafe que ilustra este artículo. Votemos, escojamos y respetemos los resultados. El candidato que resulte electo, siempre será mejor que la continuidad de este gobierno inepto, incapaz, corrupto, militarista y enemigo de las libertades públicas, la democracia y el desarrollo integral de la nación. Esas son poderosas razones para ubicar el debate en el terreno de la distinción positiva y proactiva. Es el compromiso de vida con Venezuela. Lo otro nos conduce directo al abismo. Hay que pelar bien los ojos.

SOLIDARIDAD: la que estamos obligados moral, ética y políticamente brindar a nuestros queridos compañeros de causa en el exilio. Todos merecen nuestro respeto, consideración y admiración. No es fácil estar lejos del suelo patrio perseguido por un régimen autocrático que no tolera la disidencia y menos respeta la autonomía de los poderes. ABP tiene en esa larga lista a dos distinguidos y fogosos líderes de la organización. Oscar Pérez y Rodolfo “Popo” Barráez. Hasta ellos nuestro abrazo de hermanos y apoyo solidario junto a los líderes Carlos Ortega, Patricia Poleo, Manuel Rosales y Nixon Moreno, entre otros, que también merecen nuestro reconocimiento y admiración. Desde esta humilde tribuna les aseguro ¡Vale la pena! el sacrificio y Venezuela, más temprano que tarde, al recobrar su libertad y pleno ejercicio democrático, valorará en su exacta dimensión el sacrificio que ofrendan por ella y todos nosotros desde el espantoso exilio. Que el bosque no nos oculte estos robustos y fuertes árboles democráticos. Honor a quien honor merecen.