viernes, 25 de marzo de 2011

¡Basta de impunidad y falta de justicia!

La justicia es la reina de las virtudes republicanas,
y con ella se sostienen la igualdad y la libertad
Simón Bolívar (23 – 01 – 1815)
Libertador de Venezuela.

INJUSTICIA: la que reina en Venezuela. El informe de la Fiscalía General de Venezuela es revelador, dramático e indicador de esta gran verdad. Apenas el 9.2% de los delitos terminaron en acusación. Es la confirmación de la sensación de injusticia que abruma a todos los venezolanos. Delitos sin delincuente es igual a impunidad y consecuencialmente la impunidad una licencia para delinquir. Los delitos públicos, comunicacionales y escandalosos que no se investigan, agravan la situación. Los maletines voladores repletos de dólares, las más de 130 mil toneladas de alimentos de pudreval y el atraco al fondo de jubilaciones de los trabajadores de PDVSA, son tres casos emblemáticos, que nos indican la ausencia de justicia en el país. En el socialismo del siglo 21, la justicia perdió la virtud y se convirtió en inmoralidad e injusticia, que da rienda suelta a la corrupción oficial. Lo que está a la vista no necesita anteojos.

HACINAMIENTO: la que viven las cárceles venezolanas. Otra muestra más de la injusticia que reina en Venezuela. La capacidad de albergue en los penales es para 12 mil reclusos y, por ahora, hay 46 mil encarcelados. A la mayoría de los detenidos no se les ha abierto el debido proceso judicial y, los que tienen la “suerte” de habérseles iniciado el proceso, lo tienen retardado por meses y años. La poca justicia que funciona en Venezuela es súper costosa y con muchas trazas de corrupción. Los penales son infiernos, dónde para sobrevivir, hay que pagar la “prote”. A esto hay que añadir la corrupción que impera con relación al tráfico de drogas, armamento y demás insumos bélicos que constituyen una horrorosa situación, sólo superada por el mar de impunidad que reina en el país. Esa desgracia nacional, que si bien no se inició con Chávez, se ha profundizado, acrecentado y agigantado a niveles críticos en estos últimos 12 años. Es el resultado de la política penitenciaria de un gobierno, que se proclama humanista y socialista. Una desgracia que marcha a paso de vencedores.

POLITIZACIÓN: y utilización de la justicia para perseguir a los adversarios políticos, son los polvos que han traído estos lodos. Hay una gran cantidad de presos y numerosos exiliados por razones estrictamente políticas. Este régimen, colocó la justicia al servicio de un proyecto político, una ideología y lo utiliza como mecanismo para castigar delitos inventados que sirven para perseguir, hostigar y llevar a la cárcel y al exilio, a quienes no comulguen con sus ideas, forma de gobernar y no callen ante las tropelías, corrupciones y desviaciones gubernamentales. Esa distorsión de la justicia, lamentablemente, la han utilizado algunos jueces arribistas, no para administrar una recta, correcta y equilibrada justicia, sino para esperar la señal del autócrata y sacar sentencias que le agraden y de esa manera lograr ascensos y ventajas del poder. Es la criminalización y judialización de la política. Eso lo ven hasta los venezolanos que apoyan a Chávez. Lo obvio es imposible ocultar.

IMPUNIDAD: total para la corrupción roja rojita. ¿Recuerdan el Plan Bolívar 2000? Esa fue la punta de iceberg del gigantesco témpano en que ha devenido este salvaje, atroz y bestial flagelo que corroe todas las instancias de la administración pública en el país. Gonzalo Barrios lo dijo: “En Venezuela la gente roba porque no hay razones para no hacerlo” y Chávez dio Luz verde cuando justificó el robo por necesidad “Usted cree señora Presidenta de la Corte Suprema de Justicia que si yo llegó a mi casa y mi hijo está llorando por falta de alimentos yo no robaría” le espetó en la cara a Cecilia Sosa y luego adicionó “Claro que lo haría” Eso lo escuchamos todos los venezolanos en cadena nacional de radio y televisión. Hoy, después de 12 años de gobierno, los resultados están a la vista. La corrupción roja rojita goza de impunidad total “El 76% de las causas por daños al patrimonio públicos fueron sobreseídas” La justicia revolucionaria sólo tiene ojos para inhabilitar a los adversarios políticos y es totalmente ciega para los incondicionales con Chávez. Hay exoneración masiva de corruptos rojos rojitos. Las estadísticas son reveladoras e irrefutables.

ESCANDALOSO: el fracaso de los militares en materia de corrupción y recta administración de justicia. Los autoproclamados salvadores de la patria, que intentaron un golpe de estado el 4F, cuya justificación principal, para intentar derrocar a un gobierno legítimo, era la falta de justicia y el mar de corrupción que corroía la administración pública, resultaron un remedio peor que la enfermedad. En estos 12 años de gobierno militar y militarista, la situación está acrecentada a niveles nauseabundos e insoportables. No hay justicia, no hay virtud, no hay igualdad y la libertad está en permanente amenaza. ¿Estos militares que nos desgobiernan son bolivarianos? Yo te aviso chirulí. El amor a bolívar lo expresan groseramente en su voracidad por los bolívares. Más que bolivarianos son bolivaristas. Eso está más que demostrado. La justicia reina de las virtudes republicanas, en este gobierno de Chávez, perdió la corona y el trono. Estábamos mal, pero vamos peor. En diciembre de 2012, hay que elegir un gobierno decente, eficiente y un presidente que rescate la dignidad de la primera magistratura y fortalezca las instituciones públicas y en especial el poder judicial ¡Basta de impunidad y falta de justicia!