lunes, 13 de febrero de 2012

La sensación de inseguridad

La primera condición para la paz es la voluntad de lograrla
Juan Luís Vives (1492 – 1540)
Humanista y filósofo español.

La salvaje violencia e inseguridad que azota al país, para los responsables de combatirla, minimizarla y controlarla, no es más que una sensación o falsa ilusión, creada por los medios de comunicación social, el imperio, los pitiyanquis, la oligarquía, los escuálidos,  Cristóbal Colón, Juan Vicente Gómez, los 40 años y ahora, los damnificados, los cuales si salen a protestar la falta de vivienda, los tilda Chávez de contrarrevolucionarios. En fin, en la realidad de la burocracia gobiernera, no existe inseguridad, violencia y menos hampa desbordada. Es una sensación o alucinación instalada en la mente de los opositores. Ni más ni menos.

Las sensaciones, las alucinaciones y las percepciones, nunca son iguales a la realidad pura y dura. La inseguridad y violencia en los barrios y calles de los pueblos y ciudades de Venezuela, deja todos los fines de semana, mas de 50 muertos. Eso no pareciera preocupar a la burocracia gobiernera y menos al líder del proceso de destrucción nacional. Es una sensación y más nada. Empero, como solía decir el camarada Lenin, los hechos son tercos y en el caso de Venezuela doblemente tercos. La inseguridad, la violencia y el hampa, le piso la cola al monstruo rojo rojito y lo neutralizó. Está a la vista.

La semana pasada, hubo un sangriento atentado contra el alcalde rojo rojito de Pariaguán, un mortífero intento de robo contra el gobernador rojo rojito del estado Monagas, el asesinato del jefe de la Policía roja rojita del estado Guarico, el salvaje crimen de un inspector del CICPC y ya van, en este inicio de año, más de una docena de agentes de la policía asesinados solamente Caracas. Esa sensación de inseguridad, violencia y hampa desbordada, se está convirtiendo en una pesadilla para la burocracia gobiernera. Los atracan, asaltan, roban e intentan desvalijar, porque son los únicos poseedores de grandes y fabulosas riquezas. La boliburguesía es ahora el objetivo. El hampa no puntadas sin dedal.

Un pelotero de grandes ligas, el embajador de México y los familiares del alcalde rojo rojito fueron víctimas de la industria del secuestro. El gobierno en estos casos, demostró fehacientemente, que la delincuencia se puede combatir con eficiencia. El CICPC, antiguo CTPJ, a pesar del desmantelamiento y la desprofesionalización, es capaz y tiene experticia científica, para ubicar, desmantelar y controlar, las bandas criminales. En todos estos casos, actuando profesionalmente, resolvieron en menos que canta un gallo, esos 3 casos. Probado y comprobado. Un gobierno serio, responsable y comprometido con su pueblo, si quiere, puede. El gobierno de Chávez ya demostró que no quiere y no puede. El hampa lo derrotó, desbordó y la violencia sale de sus entrañas. El tiempo se le agotó.

El pueblo clama por seguridad y el cese de la violencia. El 07 de octubre, hay que salir a votar, para cambiar. Hay  un candidato electo por el pueblo. Legítimo. Henrique Capriles. Es el camino para derrotar la violencia, el hampa y la inseguridad. Ni presente ni pasado. Avanzamos con la vista puesta en el futuro. Para atrás ni para coger impulso.