domingo, 26 de febrero de 2012

Hay que respetar la voluntad popular y punto

El hombre es un animal racional
Séneca Anneo (3 a.C. – 65 d.C.
Filósofo latino.

MEGALOMANÍA: pura y dura la que sufren algunos pobres de espíritu. Los delirios de grandeza, poder y omnipotencia, son estados psicopatológicos peligrosos. Esos desordenes sicológicos llevan a tener complejos de superioridad. Un líder serio, responsable, con sentido de la realidad y comprometido con el destino del país, por muy superior que se crea, no atenta contra la unidad de la Alternativa Democrática y menos demuestra inmadurez y ambición desmedida. Hay que respetar las reglas de juego. El pueblo el 12F, eligió sus candidatos a Presidente, Gobernadores y Alcaldes. Pasada la página, no vale, ni el derecho a pataleo. Respeto a la voluntad popular y punto.
ADMIRABLE: el ejercicio de ciudadanía que dimos en Venezuela. Las elecciones primarias de la Alternativa Democrática, marcaron un hito en la historia de la democracia venezolana, latinoamericana y mundial. La Comisión Electoral de Primarias, manejo un proceso pulcro, transparente, equilibrado y el pueblo, el gran actor, respondió cívicamente. Los candidatos, con reglas claras, se sometieron al ojo escrutador de los electores. El inapelable veredicto fue impecable. En el caso de Anzoátegui, no hubo margen para dudas y menos para ejercer el derecho a pataleo. Las ventajas fueron indiscutibles. Nadie puso en duda los resultados. Entonces, no hay problemas. Respeto a la voluntad popular y punto.

GROSERÍA: pretender a estas alturas, desconocer la voluntad popular, irrespetar a los electores, a la comunidad e intentar erigirse como indispensable. Esa conducta es inaceptable. El futuro de la ciudad depende de un colectivo, no está en las manos de un megalómano con pretensiones de Mesías. Esos cuentos ya forman parte de una historia tenebrosa en El Tigre. Las desviaciones, que tanto se les criticaron a los políticos de la mal llamada cuarta república, nunca llego a estos extremos de obscenidad. Aspirar una posición, salir con las tablas en la cabeza y pretender, regresar para desplazar a un candidato, que goza de la legitimidad otorgada por el pueblo, presentándose como San Salvador con el arpa, no tiene antecedentes, en la historia de las más vulgares triquiñuelas de los viejos políticos. Es obligatorio cuidar las formas, para que las formas nos cuiden. Adiós a las viejas formas de hacer política. Hay que respetar la voluntad popular y punto.

MAQUIAVELO: lo dijo acertadamente. “Divide y vencerás”. La sugerencia de sembrar intrigas en los adversarios para dividirlos, restarles fuerzas y vencerlos para reinar, es una vieja estrategia que conocen hasta los más bisoños políticos. En el caso que nos ocupa, el competidor (El chavismo) debe estar gozando una ola y parte de la otra. El trabajo se lo está haciendo, piensa uno gratuitamente, un  paranoico esquizofrénico, que piensa como Luís XV de Francia: Après moi, le déluge (“Después de mi, el diluvio”) la pelea, no es entre los líderes de la Alternativa Democrática, eso quedó resuelto el 12F. Habemus candidato. Darle un punta pie a la mesa es, sencillamente, actuar como jefe de campaña del chavismo en el municipio. Es la pura y dura verdad. Hay que respetar la voluntad popular y punto.

GRAVE: el argumento que esgrimen algunas delirantes viudas del paranoico esquizofrénico. “Había un acuerdo o pacto” particularmente no lo creo. Un dirigente político por más sumiso, dócil y leal que pueda ser, nunca se prestaría para traicionar, engañar y burlarse de un pueblo tan vil y miserablemente. Ahora de ser cierto, ninguno de los dos está calificado moral, ética y políticamente para dirigir una alcaldía. No aclaren que oscurecen. El compromiso con la unidad obliga. No os volváis locos, seamos racionales. Hay que respetar la voluntad popular y punto.