sábado, 8 de agosto de 2009

El Apartheid Chavista

En todas las tierras el sol sale al amanecer
Herbert George Wells (1886-1946)
Escritor Ingles.

Al más puro estilo de los colonizadores holandeses Bóeres, los chavistas pretenden aplicar en Venezuela, en pleno siglo 21, la discriminación política, económica y social que éstos aplicaron en Sudáfrica. El que no acepte a pie juntillas las órdenes del comandante-presidente, está segregado. La aprobación de leyes entre gallos y medianoche, sin la debida discusión por “todos” los sectores de la vida nacional, imponiendo criterios inconstitucionales y valiéndose del poder que democráticamente ostentan, conducen a la sociedad a una resistencia que puede derivar en revueltas no deseadas y de consecuencias impredecibles. Vamos del odio a la segregación.

La estrategia y la intención que adelantan no dejan margen para la duda. Esperan las vacaciones escolares para intentar imponer leyes sobrevenidas, cuyo articulado no conocen sus áulicos rojos rojitos, tampoco sus aliados políticos y mucho menos la sociedad democrática. El comandante-presidente es el único que piensa, ordena y los demás cumplen sin chistar. El socialismo del siglo 21, pretende convertir a Venezuela en un batallón. Las órdenes no se discuten, se cumplen y punto. Estamos ante un predestinado que vino a salvarnos, dueño absoluto de la verdad, de la vida y bienes de todos los que vivimos bajo su reinado. Luís XIV, pues “El estado soy yo”

El comandante-presidente ordena a los demás poderes que, por supuesto los tiene secuestrados, para que aceleren la marcha de su “Involución”. Salta la fiscal, presenta una Ley de Delitos Mediáticos que dejó perplejo, con los ojos claros y sin vista, no sólo a la sociedad democrática, sino también a más de uno de los áulicos rojo rojitos del comandante-presidente. El escándalo a nivel nacional e internacional, fue tan atronador que hasta la autora o los autores dejaron el adefesio jurídico huérfano. Nadie quiere asumir su paternidad y menos conocer de su existencia, pero los artículos, ¡Que vaina! ahora aparecen camuflados en la Ley de Educación. Un despropósito que no debe pasar porque el pueblo está, a pesar de las vacaciones escolares, despertando y reaccionando, Juan Pablo II, dixit.

La Ley de Educación la cual tiene que ser discutida, analizada, redactada, consensuada y aprobada con la aquiescencia de todos los venezolanos, ya que, está en juego nada más y nada menos que el futuro de nuestros niños, adolescentes y jóvenes o lo que es lo mismo el futuro de nuestra patria, es secuestrada por el “cogollito” del régimen rojo rojito, la discuten, preparan el articulado y la imponen en una sesión perpetrada en la nocturnidad, horas dónde sólo trabaja la delincuencia y le adicionan el articulado de la aborrecida y huérfana Ley de Delitos Mediáticos. Es una señal más del inequívoco apartheid chavista. No hay peor ciego que el que no quiere ver.

La Ley de Orgánica de Procesos Electores, también fue elaborada y aprobada, utilizando la misma discriminación. La segregación alcanzó niveles insospechados. No la discutieron con sus aliados y le aplicaron a sus observaciones oídos sordos. El que no le guste que pase a la oposición y punto. Esa política discriminatoria, de segregación que impone el comandante-presidente, está bien lejos de la democracia participativa y protagónica que nos vendió, que fue incluida y aprobada en la Constitución Bolivariana de Venezuela. Estamos ante un salvaje, brutal y feroz apartheid chavista. Lo que está a la vista no necesita anteojos.

La división, el odio, la discriminación, la segregación que conducen al criminal apartheid, pareciera que los hace olvidar que todos somos venezolanos, hijos de esta misma tierra, que el sol sale al amanecer y sale para todos. Ya lo dijo Bolívar “Uníos, uníos o la anarquía os devorará” El presidente Chávez tiene la palabra. Es un grito a tiempo.