domingo, 25 de octubre de 2009

El racionamiento elétrico

El primer castigo del culpable es que
jamás será absuelto por su conciencia

Agustín Pedro Justo (1876-1943)
Militar y político argentino.

Hay que predicar con el ejemplo. Para solicitar un sacrificio, hay que sacrificarse. No todos somos derrochadores, como acusa el Presidente indiscriminadamente. En este pobre país rico, el más grande derrochador es el gobierno. La energía que nos niegan con los constantes y prolongados apagones, la empresa CORPOELEC, la derrocha de manera criminal. V.gr., el alumbrado público. Durante todo el santo día, con el sol brillante, abrasador y ardiente, las luminarias de calles y avenidas permanecen encendidas, no todas, la que están en buen estado y uno podría, hasta alegrarse de que no estén todas en buen estado, porque el chorro de energía que se perdería entonces sería de dimensiones incalculables. La entrada a Barcelona, la perimetral de Anaco y la avenida Rotaria de El Tigre, son muestras de un súper botón. ¿Ciegos los del gobierno? Yo te aviso chirulí.

No hay que buscar culpables. Los responsables están en la burocracia parasitaria, irresponsable e insensible que mantiene el gobierno. Ellos y más nadie son los responsables. El ejecutivo no puede sacarse el lazo, tratando de buscar chivos expiatorios. No puede culpar la gobierno anterior, porque los dos últimos gobiernos anteriores son de Chávez, No pueden culpar al imperio, porque Bush y Obama, no le ordenan al Presidente que no invierta en el sistema eléctrico del país y lo haga diligentemente en Bolivia, Nicaragua y Cuba. No pueden culpar a los fenómenos naturales porque entonces confiesan sus imprevisiones. En fin, hay un solo NIÑO responsable. El que nació en Sabaneta y su camarilla de burócratas indolentes.

¿Con qué autoridad moral puede el Presidente exigir sacrificios a la población cuando el gran derrochador de energía es el mismo estado que él dirige? Ante un apagón diurno de racionamiento, uno sale a la calle para refrescarse y a dos cuadras, dónde por suerte hay electricidad, ve las lámparas del alumbrado público encendidas: ¿Por qué no racionan ese chorro de energía eléctrica que de manera criminal se pierde ante lo ojos indolentes de la burocracia oficial y nos alivian la carga? ¿Quién o quienes se benefician de esa brutal omisión? ¿Será que ellos mismos se están saboteando sin percatarse del daño que causan a la colectividad y a la economía del país? No hay dudas que estamos ante un gobierno malo con ganas. Luís Herrera dixit.

No hay cuento que echar. Igual sucede con el suministro de agua potable. Los botes de agua están a la orden del día. En casi todas las calles y avenidas hay un manantial artificial, que por añadidura, también deteriora el asfalto. ¿Quién tiene que aplicar una política preventiva y de inversión en el sector acuífero? ¿Bush, Obama, o Chávez? El único electo por el pueblo venezolano es Chávez, el único que a manejado a discreción más de 980 mil millones de dólares – Todos los dineros presupuestados desde 1811 con don Cristóbal Mendoza, hasta Caldera II en el 1998 – no alcanzan esa fabulosa cifra y nunca antes en la historia republicana habíamos tenido servicios públicos tan depauperados. Gobierno súper rico y pueblo en la más espantosa pobreza. Una verdad del tamaño de una catedral.
El soberano, en el 2012, colocará a Chávez en la oposición como castigo político, pero del castigo que nunca logrará ser absuelto será el de su conciencia. Están cerca las elecciones parlamentarias y de concejales. Un round importante que el pueblo debe aprovechar con creces para pasar un adelanto de la factura. En 2012 cuando se celebren las elecciones presidenciales, llegará el momento de cobrar la factura completa. A la hora de pagar nadie es tramposo y mucho menos con un bravo pueblo hastiado de tanta indolencia, que los espera en la bajadita. Se le fue la luz al pueblo y…a la revolución también.