lunes, 1 de marzo de 2010

¡Viva Zapata!

Terrible son las debilidades
de la fuerza
Stanislaw Jerzy Lec (1909-1966)
Escritor polaco.

No es el grito de un mexicano en alusión a su otrora líder revolucionario ¡No! aquel luchó hasta su muerte con las armas y al lado de su pueblo impulsando y defendiendo una revolución dejó una huella indeleble en la historia azteca. Nos referimos al humilde albañil cubano Orlando Zapata Tamayo, que se inmoló en la búsqueda de la libertad y la democracia de su país. No era guerrillero, no era líder político, era un hombre sencillo y sin más armas que su dignidad, nacido en la tierra de Martí, el cual tuvo la osadía de exponer públicamente su disidencia a la férrea dictadura que sufre su país desde hace más de 50 años. ¡Delito más grande!

¡Viva Zapata! retumba de nuevo en todos los confines del mundo y especialmente en nuestra región latinoamericana, ahora para denunciar la violación de los derechos humanos del que es víctima el pueblo cubano y el cual tratan de ocultar, encubrir y disimular los hipócritas, en nombre de una supuesta revolución cuyo único resultado es el secuestro de la isla grande por parte de unos sátrapas, que viven a cuerpo de rey, subyugando a sus connacionales y sometiéndolos, mediante el terror a todo tipo de carencias y racionamientos. La isla de la infelicidad, pues.

Sólo los hipócritas pueden guardar silencio. Un silencio vergonzoso, cobarde y pusilánime. Es imposible que ahora puedan ocultar la terrible realidad que todos conocemos. Un solo periódico, un solo canal de televisión, una sola línea editorial, una sola verdad, un solo gobierno, un solo partido político, una sola familia gobernante, una sólo séquito incondicional, un poder secuestrado, las redes de Internet controlada, violador de derechos humanos y ahora señalados del vil asesinato de un preso de conciencia. Le temen a la diversidad, a las otras verdades y los dictadores de esa isla le temen a la libertad y la democracia. Una verdad del tamaño de la isla.

La inmolación de Zapata, es emblemática y desnuda el régimen. Obrero, negro, pobre y con una protesta sin violencia. 85 días en huelga de hambre y los sanguinarios le negaron hasta el agua para que le colapsaran los riñones. El hombre con una dignidad de la mejor causa no se entregó. Torturas, vejaciones y abusos de todo tipo soportó. Los condenaron primero a 3 años y por no doblegarse le fueron aumentando la pena hasta llegar a 28 años. Un hombre de 42 años con esa penalización no tiene futuro y entregó su vida por el futuro. El Zapata cubano, al igual que el guerrillero mexicano viven. La justicia social, la libertad y la democracia tienen futuro. ¡Viva Zapata!

Los pueblos no pueden, ni deben permitir que mentes enfermas de poder, pretendan eternizarse en el poder en nombre de unas supuestas revoluciones que sólo traen atraso, miseria, represión y violación de derechos humanos. El valor más preciado de un ser humano es su libertad. La única manera de avanzar hacia estadios superiores de desarrollo, entrar a la modernidad y alcanzar mejores niveles de vida es en un sistema democrático. No importa la ideología. Lo importante es la pluralidad, la libertad, la alternabilidad en el poder y el respeto a los derechos humanos. Es una lucha entre el bien y contra el mal.

Zapata ¡Viva Zapata! en nombre de los derechos humanos, hay que rendirle tributo a ese mártir que los defendió a costa de su propia vida. Muerto físicamente el valiente, viven los fuertes con sus debilidades y carga de conciencia, si es que la tienen los cobardes que lo ejecutaron y los líderes del mundo que con su silencio siniestro y cómplice son encubridores. ¡Basta de hipocresía! ¡Viva Zapata! ¡Zapata vive! “Cuando veas las bardas de tu vecino arder – ya tenemos presos políticos – por las tuyas en remojo” ¡Viva Zapata!