domingo, 24 de octubre de 2010

…hay que detener este proceso de destrucción del país

En tu lucha contra el resto del mundo te aconsejo
que te pongas de lado del resto del mundo
Franz Kafka (1883-1924)
Escritor checo.


“Somos millones una sola voz”. Dicen los chavistas. En el PSUV son millones y tienen una sola voz, una sola opinión, una sola orden, una sola verdad y uno solito que manda: el alegre viajero. Todos obedecen y aplauden. Son focas por voluntad propia. Eso es un derecho, aunque criticable, hay que aceptarlo como una manifestación de genuflexión potestativa de algunos compatriotas y, como cada quien, es dueño de su conducta, también deben asumir su responsabilidad ante Dios, la patria y sus hijos. Lo inaceptable, es que el alegre viajero, se crea dueño de todos los venezolanos. Del dicho chavista, al hecho concreto, hay mucho trecho y, como dicen, el trecho que falta, legal y constitucionalmente, lo tenemos que construir entre todos. Somos millones de venezolanos con pensamiento y posiciones disímiles. Muchos socios a los cuales hay que consultar y respetar.

El alegre viajero firma convenios, que comprometen la república, sin consultar a nadie. Regala nuestras riquezas sin autorización, compra arsenales bélicos, con el argumento de una supuesta invasión gringa – la guerra con Colombia se le olvidó desde que llegó a la Presidencia Juan Manuel Santos – adquiere helicópteros artillados y de carga sin control de calidad. Los que se quedan en el país, se caen dejando una estela de oficiales muertos y los que presta ¿regala? a Bolivia, también se estrellan y mueren malamente valiosos soldados venezolanos Una tragedia sin responsables. Endeuda la nación con bonos de PDVSA. Contrata instalación de reactores nucleares, con la única y exclusiva intención de crear conflictos internacionales y mantener viva una supuesta amenaza externa que sólo existe en su mente enfermiza y no pide permiso. Un país y un dueño que dispone a discreción. Una locura total.

El alegre viajero actúa como si Venezuela fuera su hacienda personal. Amo de las riquezas, del presente y del futuro del país – el pasado también lo secuestró y amoldó a su leal saber y entender – lo que a uno da dolor, humilde venezolano de a pie, es que no hay instituciones que reaccionen ante tantos descomedimientos, despropósitos, disparates y barbaridades. Todos tenemos ojos para ver. Todos tenemos oídos para oír. Todos tenemos capacidad de discernimiento y hemos visto, oído y sentido con dolor patrio, como el alegre viajero expresa “Estaba loco por vender las acciones de está refinería” ¡Que barbaridad! ¿Y los venezolanos somos gafos que aceptamos calladamente semejante estropicio? ¿De quién eran esos activos? ¿Del alegre viajero a de todos los venezolanos? antes que culmine la demolición de la patria, hay que despertar y reaccionar. Nunca es tarde.

Algún día, el alegre viajero, tendrá que rendir cuentas. En diciembre del 2012, es la oportunidad que tenemos los demócratas de ajustarle cuentas en las urnas electorales, pero mientras llega esa ansiada fecha ¿Qué hacer? ninguna institución le pondrá freno a esa esquizofrenia. ¿Los nuevos diputados que salieron electos en nombre del PSUV continuarán la vergonzosa conducta de las focas actuales? no lo creo. Eso hay que revisarlo y corregirlo. Hay que tener esperanza, muchos de ellos ganaron su nominación en elecciones primarias y, eso les da legitimidad y les creo compromiso con los electores. Hay que ser optimistas. No sugiero saltos de talanqueras ¡No! lo que aspiramos es que piensen y amolden sus decisiones a los altos intereses de la república. Ellos, al igual que el resto de nosotros, también son venezolanos. La patria es una sola.