sábado, 2 de octubre de 2010

La verdad en su contexto

Si no conviene, no lo hagas; sino es verdad, no lo digas
Marco Aurelio Antonio (121-180)
Emperador y filósofo romano.


CELEBRACIÓN: la que montó el alcalde Pedro Martínez. Se proclamó ganador en medio de la estruendosa derrota que sufrió el chavismo en la circunscripción 1 del estado Anzoátegui. Es una conducta “disociada” – para utilizar un término del léxico chavista a la hora de calificar las posiciones de los opositores – Nadie entiende el jolgorio. El 23N-2008, ganó la alcaldía con 10.000 votos de ventaja y 2 meses y medio después mantuvo la votación en el referéndum de la reforma constitucional. El 26S-2010 la “ventaja” que obtuvo fue de 2.500 votos. Perdió de un tirón 7.500 votos – de haber conservado la mitad – hubiese asegurado la victoria a sus camaradas los cuales perdieron por 1.500 votos en la circunscripción 1 ¿Qué celebra? ¿La derrota de la cual es artífice por su desastrosa gestión municipal? Como dijo el Rey Pirro “con otra victoria así, está perdido”. De hecho, Pirro una vez que llegó muy cerca de Nápoles, fracasó estruendosamente y tuvo que abandonar la península Itálica. Esa celebración de Pedrito es a la mejor tradición mexicana el día de los fieles difuntos ¡Luctuosa! Un buen educador lee bien los resultados. Viene en caída libre y huye hacía adelante.

INTERCABLE: la empresa de televisión por cable, la cual presta un pésimo servicio, aumenta cada mes la tarifa. No hay explicación. Es sin aviso y sin protesto. La víctima, perdón el cliente, llega a la taquilla y ya tiene la emboscada lista. Es tanto ¿Y por qué? Hubo un aumento, le contestan cortésmente las chicas que atienden al público. No hay otra explicación, los dueños no dan la cara, no hay justificación y hay que pagar. ¿INDEPABIS? Bien gracias. Uno entiende que la inflación está desatada, pero estas empresas trabajan con dólares y hay un control de cambio que mantienen la paridad ¿Y entonces? Uno puede inferir que están especulando – reciben dólares preferenciales – y, le facturan a los clientes por la libre. Hay que detener esa escalada criminal del capitalismo salvaje. Son las contradicciones del socialismo del siglo XXI.

LASTIMERO: el argumento del “NAVEGOA FRACASAO” para justificar la estruendosa derrota que recibió el chavismo en este municipio. “Falló la efectiva movilización de los electores”. Inepto, incapaz, ineficiente y ahora caradura. El abuso de poder, la utilización de toda la maquinaria del estado y todos los recursos económicos desplegados fueron ilimitados a favor de sus candidatos y no los supo utilizar ¡que vergüenza! Ese despliegue indignó a los electores y, sí a esto sumamos el escandaloso fracaso de su gobierno, podemos decir, sin temor a equívocos, que salieron barato. La gente, dice en la calle, que si movilizan más electores, la ventaja hubiese sido superior, porque la mayoría de los que trasladaron en sus lujosos vehículos y dispendioso operativo WL, venían a pasarle factura. Lo decente, lo ético y lo responsable es que ponga su cargo a la orden, pida permiso o renuncie y se regrese a la isla. Una recomendación. ¡Por favor! No continúen dando lástima y causando más daño al municipio. El chavismo decente y digno tiene la palabra.

RESPETO: a la voluntad popular es lo único que le daría legitimidad al desempeño democrático del gobierno. El irrespeto a la voluntad popular de los electores caraqueños, no tiene parangón en la historia democrática de ningún país del globo terráqueo. Antonio Ledezma ganó la alcaldía metropolitana y, con leyes sobrevenidas e inconstitucionales, le quitaron las competencias, los recursos económicos y nombraron una autoridad de facto que fue elegida por “el dedo de Chávez que es el dedo del pueblo” como dijo graciosa e indecorosamente la favorecida. En esta oportunidad, el golpe constitucional, sería nacional e indignaría al soberano de tal manera que puede crear una crisis de gobernabilidad de consecuencias impredecibles. El pueblo llegó, después de 12 años, al parlamento. Respetar la voluntad popular, es imperativo, para que Venezuela recobre su institucionalidad, su rumbo democrático y podamos, unidos todos, en su sólo haz de voluntades, retomar el sendero del progreso, el bienestar y la reconciliación nacional. Es el deber ser, pero uno no sabe. Es la verdad en su contexto.