sábado, 5 de febrero de 2011

Don Regalón y Dinosaurio

Fácilmente disipan su riqueza quienes la han adquirido sin fatiga
Francisco Javier Clavijero (1731 – 1787)
Historiador y religioso mexicano.


Cálculos muy conservadores, permiten a muchos asegurar que el Presidente Chávez, ha regalado a varios países, incluyendo al imperio, más de 70 mil millones de dólares. Una fortuna que supera con creces, dos Plan Marshal, con el cual Estados Unidos, subsidio la recuperación de 16 países europeos destruidos durante la segunda guerra mundial. En estos 12 años al país por concepto de la venta del petróleo le han ingresado la fabulosa cantidad de 990 mil millones de dólares, algo así, como 30 Plan Marshal y los resultados están a la vista. Venezuela está en ruinas.

El dinero de los venezolanos, debe invertirse en los venezolanos, de Perogrullo. Nadie puede entender que se construyan carreteras y autopistas en otros países y aquí las mismas estén en estado deplorable. Es inconcebible que nos lleguen gráficas de bellas urbanizaciones construidas con dinero y mano de obra venezolana y el presidente, ante la escasez de vivienda, le ofrezca como solución habitacional a los damnificados – ley de por medio – refugios dignos. Es incomprensible que se construyan escuelas en varios países y nuestros niños, reciban clases, en infraestructuras en estado calamitoso. Es el mundo al revés.

El presidente tiene un gran corazón, un espíritu dadivoso y es mano suelta. Eso lo pueden afirmar los norteamericanos que reciben combustible subsidiado, a través de nuestra empresa petrolera CITGO, lo pueden corroborar los argentinos que le hemos dado el oro y el moro, para que recupere su economía, lo pueden atestiguar los bolivianos que reciben ambulancias y dólares a borbotones de Venezuela – no olviden el alcalde de un pueblo que le llegó un cheque de 5 millones de dólares, abandonó la alcaldía y más nunca lo han visto –, lo pueden certificar los nicaragüenses, beneficiarios de las plantas eléctricas y que sus empleados públicos reciben bonos especiales como parte de sus salario, cancelado con dinero de los venezolanos. El hombre es muy generoso con nuestros dineros públicos. Luz para la calle y oscuridad para la casa.

Ante esta triste realidad, el presidente se molesta cuando lo llaman DON REGALÓN y eso que no le recuerdan que también va ligadito al dinosaurio caribeño, que pareciera, dicta las pautas políticas a seguir en Venezuela y nos chupa la sangre. Es tanto, los regalos petroleros que recibe Cuba, permiten pensar a muchos que ese país, en cualquier momento, exige su ingreso a la OPEP, ya que vende a los grandes países capitalistas los excedentes del petróleo que le llegan de Venezuela. No hay dudas es un dúo “involucionario” que perfectamente concatena con la propaganda de Don Regalón y Dinosaurio. La ley candado es urgente. Basta de despilfarrar nuestras riquezas y nuestro país cayéndose por los cuatros costados. Un botón de muestra: los hospitales.

La riqueza de Venezuela, un regaló de Dios, la cual disfruta Chávez sin fatiga, la está disipado fácilmente ante la mirada atónita de todos los venezolanos. Los nuevos diputados están obligados, al menos a denunciar está regaladera de nuestra riqueza y trabajar en una ley candado. Mañana puede ser tarde. Y, por favor, no le digan Don Regalón a Don Regalón que Don Regalón se pone bravo y continúa regalando. La fortuna venezolana se dilapida en socialismo. Lo que está a la vista no necesita anteojos.