lunes, 11 de julio de 2011

La inflación: otro logro de la revolución

La pobreza tiene este defecto: incita al hombre a cometer malas acciones
Eurípides (480-406 a.C.)
Dramaturgo griego.


Llevamos varios años con la tasa de inflación más alta de planeta. Este gobierno socialista, humanista y revolucionario, condena a los más pobres a pagar el impuesto más perverso y criminal como es la inflación. El alto costo de la vida, la parálisis de aparato productivo, la escasez de alimentos y productos de bienes y servicios, la especulación, el deterioro de signo monetario y el alto índice de desempleo, es el coctel más amargo que tienen que tragarse los sectores populares y los más desfavorecidos económicamente. Es un logro malévolo de la revolución.

La burocracia oficialista, nos dicen muy orondos, que la inflación de este año estará por el orden del 25 o 30 por ciento. Lo proclaman como un acto heroico de la revolución. Esos son lo números oficiales y maquillados. En la calle, en el mercado o cualquier centro comercial, la realidad rebasa con creces esa cifra. La nomenkatura revolucionaria no compra un kilo de carne, un litro de aceite comestible, los detergentes, no saben del costo de un neumático, un repuesto para un vehículo, de un aditivo para motor, tampoco cancela los servicios públicos y mucho menos requieren del transporte público. Todo lo tienen a la mano y cancelado por el estado. Los mortales en la calle que se fuñan. No hay dudas son logros de la revolución.

Ellos, lo que manejan las cifras de la inflación, no tienen idea del alto costo de la vida. La desmedida escalada de precios producida por la escasez de los productos de la dieta diaria. La especulación es salvaje, los precios exorbitantes y, la perdida del poder adquisitivo de los trabajadores no tiene parangón. Ellos manejan, maquillan y publican las fríos números que calculan es sus procesadores electrónicos. La realidad para, la burocracia chavista, es un simulacro que practican permanentemente los escuálidos, el imperialismo, los pitiyanquis y la oposición con la única y perversa intención de crear esa sensación de inflación. Esa inflación es virtual. La propia es un logro de la revolución.

La salvaje inflación, tiene a las clases populares, pasando las de Caín. El vía crucis para conseguir los alimentos a precios asequibles, cada día es misión imposible. Los vecinos salen a la calle y cuando pisan un mercado, salen horrorizados con los altos precios. El consumo de alimentos bajo en 30%. Esa situación trae como consecuencia desnutrición, mal vivir, desmejora la calidad de vida y acrecienta la pobreza creando las condiciones para que muchos adelanten malas acciones. La inflación no discrimina, golpea el bolsillo de chavistas y no chavistas. La especulación no ve rostros o carnet político. Los buhoneros, que ahora poseen los productos de consumo masivo, venden a un precio que supera en más del 300% al establecido en la regulación. Esa especulación, también, es un logro de la revolución.

Van más de 5 años sin crecimiento económico, con la más alta inflación del planeta y este año, ya la burocracia chavista, nos anuncia que vamos por el mismo camino. En diciembre del año 2012, este país que también disfruta de los más altos ingresos petroleros jamás soñados, tiene la oportunidad de rectificar el rumbo. Este gobierno fue derrotado por la inflación, la escasez y la especulación. Esos son los logros revolucionarios.