domingo, 30 de octubre de 2011

Ledezma: hay un objetivo superior

Entre los individuos, como entre las naciones,
el respeto al derecho ajeno es la paz
Benito Pablo Juárez García (1806 – 1872)
El Benemérito de las Américas.


Nadie puede alarmarse por las decisiones, que en materia de candidaturas, toman las organizaciones políticas. Están en su derecho. Tampoco puede angustiar a la gente, la actitud que asuman los candidatos, ante esos hechos. Ambas posiciones son respetables. La Alternativa Democrática, tomó la sabia decisión de escoger, el método más democrático, amplio y participativo, para seleccionar el candidato presidencial, que enfrentará al oficialismo. En ese escenario, tanto candidatos, individualidades y organizaciones políticas, ejercen plenamente y sin ambages, su derechos, Todos respetables y universalmente aceptados. Es el respeto al derecho ajeno.

Hay quienes, llamándose líderes, luchadores sociales y batalladores democráticos, ante el primer obstáculo, abandonan el campo de batalla. Es una posición respetable. Otros se mantienen hasta dónde consideran que sus fuerzas puedan acompañarlos. Evalúan sus opciones y se retiran honrosamente. Otra posición respetable. Los verdaderos líderes, los que aún heridos, pero no muertos, caen y sangran, para luego volverse a levantar a luchar hasta lograr el triunfo. Vuelvan caras, dijo el General Páez y, con esa batalla victoriosa, le insufló vigor a la lucha independentista. A veces las cosas no funcionan como uno quiere y aspira. No es una tragedia, se trata siempre sólo de un comienzo. Los verdaderos líderes, no se desaniman nunca. El llanero es del tamaño del compromiso que se le presenta.

Antonio Ledezma, lo dice la gente es el mejor candidato. Van 13 años de gobierno chavista. En esos largos, duros y peligrosos años, siempre ha estado en la primera línea de combate. ¡Valiente! ¡Valiente!, le gritan las masas a su paso. Le ganó la Alcaldía del municipio Libertador a Chávez. Le ganó la Alcaldía Metropolitana, al mejor candidato de Chávez y Chávez se convirtió en su jefe de campaña. Los derrotó. Lideró la campaña para la elección de los diputados a la Asamblea Nacional y volvió a derrotar a Chávez en Caracas. Le desconocieron el triunfo en la Alcaldía Metropolitana, le quitaron el 99.5% del presupuesto y las competencias. Nunca perdió la compostura y, con lo poco que le dejaron, está demostrando mejor gestión que la Alcaldesa de facto. El transmetrópoli, lo dice todo. Le quitaron los poderes, pero no la voluntad.

Dijo Bolívar en el Distrito Peruano de Pativilca, Departamento de Lima, “quien dijo miedo” Ledezma nunca ha tenido miedo. Todos reconocen su valentía, coraje y capacidad para enfrentar con éxito los obstáculos y sortear peligros. En las primarias, los electores, atendiendo a sus conciencias y, con la convicción de elegir al mejor, para recuperar la democracia y la libertad, tenían en Ledezma la mejor opción. Eso nadie lo discutía. El retiro de su candidatura, deja un gran vacío, pero la realidad es terca. Hay que aceptar. No hay amargura. La unidad nos convoca con alegría y entusiasmo. Allí estaremos. Los tiempos de Dios son perfectos.

Vamos a votar con pasión y apelando a la razón. En estas elecciones primarias, respetemos todas las decisiones y, saldremos en paz y unidos para enfrentar al verdadero enemigo. No perdamos el rumbo.

Ledezma lo dice y lo repite: hay un objetivo superior. Todos estamos conscientes de esa realidad. Nunca olvidéis: el respeto al derecho ajeno es la paz.