lunes, 2 de enero de 2012

Payasadas y realidades

De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso
Napoleón Bonaparte (1769 – 1821)
Emperador de Francia (1804 – 1815)


¡Feliz año! Chávez nos dispara potes de humo: “Lo que es Bolívar para nosotros, es Gadafi para Libia” “A Bolívar lo envenenó la oligarquía colombiana” “El cáncer que sufren los presidentes latinoamericanos es direccionado por el imperio”. La gente atónita, sale a comentar esas ocurrencias. No son payasadas, como muchos ingenuamente, creen. Eso tiene una intencionalidad. Los venezolanos hablan sólo de esas lindezas durante un tiempo y, parecieran olvidar, la tragedia que vive el país. La cuestión, no es tan inocente. Forma parte de una estrategia distraccionista del gobierno y, algunos cándidamente, caen en el jueguito perverso. Chávez los tiene locos. Diosdado, dixit.

La intención, es volver loca a la gente. Hay que hacerlos olvidar la escasez de alimentos de primera necesidad, el aumento de las tarifas del agua, la electricidad, el pésimo desempeño de los servicios públicos, la inflación salvaje, el aumento oficial del cemento, la corrupción de las cabillas, la especulación en todo los ordenes, la quiebra de empresas, fincas y propiedades confiscadas y, que hasta por un platanito “majunche”, tenemos que pagar Bs. 5, mientras los de calidad, a precios regalados, se exportan a Rusia. El imperio que nos vende chatarra militar. Esa realidad, es la que trata de ocultar, esas ocurrencias presidenciales. Hay que estar bien loco para no entender el jueguito.

El que se deja engañar una vez, por una payasada, es inocente, pero que el que se deja engañar por segunda y tercera vez, por la misma persona y con las mismas payasadas, es responsable y culpable de su tragedia. Eso hay que tenerlo bien presente, para no salir con lloriqueos, desplantes lastimeros y con el argumento de que “yo no sabia”. Lo que está a la vista no necesita anteojos. Los golpes en el estomago, los bolsillos y en la calidad de vida, tienen un solo responsable. Chávez. Todo el mundo lo ve, lo siente, lo palpa, lo vive, lo sufre. Van 13 años. No es que Chávez nos tiene locos, es que algunos se hacen los locos. Esa es la diferencia.

El Bolívar de Libia, le dio de baja su mismo pueblo, que a costa de muchas vidas, logró su libertad. Bolívar murió de una penosa enfermedad, diagnosticada por el Dr. Reverend y, descansaba en paz, hasta que llegó Chávez con sus ocurrencias – Le cuestan una millonada de dólares a la patria – y, el imperio gringo, no tiene interés en salir de un líder “socialista”, que es su más confiable y seguro proveedor de petróleo. Esa energía, que llega de Venezuela, es la que alimenta la sanguinaria maquinaria bélica de la que tanto abjura, el supuesto enfermo de los rayos electromagnéticos que lanza, su cliente imperialista, pero confiable, seguro y mejor pagador. Los gringos no tienen un pelo de locos.

La tragedia que vive la patria, no es para payasadas. Hay que pisar tierra y discutir la realidad. En esta campaña electoral, no nos distraigamos en las ocurrencias presidenciales. El tiempo debe enseñarle que de los sublime (1998) a lo ridículo (2011), hay un paso y en este caso, van 13 años de largos pasos. Este nuevo año estamos obligados a cambiar. Merecemos vivir mejor. En paz, armonía, seguridad y con un nuevo gobierno, que garantice oportunidad para todos, sin distingos de ningún tipo. Olvidemos las payadas y elijamos un gobierno serio, responsable y que rescate la majestad presidencial. Hay opciones. Escoja la suya, yo escogí la mía y, todos a votar.