sábado, 3 de marzo de 2012

Capriles: hay un camino

El sol es nuevo cada día
Heráclito de Efeso (540 – 470 a.C.)
Filósofo griego.

Hay un camino. Van 13 años de conflictos, odio, división y permanente crispación. Venezuela requiere paz, tranquilidad y sosiego para asumir los retos del futuro. Talento, riquezas y futuro esperan por un gobierno serio, responsable y comprometido con el progreso. Hemos retardado nuestro ingreso al siglo XXI por 13 años. No hay tiempo que perder. El 07 de octubre tenemos la oportunidad. El 12 de febrero, señaló de forma prístina, el camino de la victoria. La unidad fue la gran convocante y el pueblo el gran protagonista. Uníos, uníos o la anarquía os devorará, no ilustraba el Libertador. No os ceguéis.

El pueblo, mediante el voto universal, directo y secreto, escogió a Henrique Capriles Radonski, para liderar esta difícil transición. Nadie solo, por muy líder que se crea, garantiza el triunfo. La victoria descansa sobre los hombros de un liderazgo colectivo. El pueblo no anda buscando autócratas o megalómanos con pretensiones de Mesías. Entiende que para echar a andar la maquinaria  del progreso en el país, hay que gobernar en equipo, sin discriminaciones y adelantando políticas públicas para todos por igual. Un gobierno del pueblo y para el pueblo.

Hay que entender los códigos del presente. Venezuela se cansó de la confrontación estéril, las burdas manipulaciones, las descalificaciones, el lenguaje soez, escatológico y de baja ralea. El nuevo liderazgo que encarna Capriles esta obligado a servir de modelo para la sociedad. Tiene que rescatar la dignidad, la prestancia y la decencia de la Presidencia. El primer magistrado nacional, está obligado a guardar las formas, para que las formas lo cuiden. No hay que ser moralista a extremos “sifriniticos”, pero tampoco podemos continuar por este despeñadero del lenguaje vulgar, grosero y violento. La rectificación es una necesidad imperativa.

El 12 de febrero, el pueblo votó en principio por la unidad. Esa fue la gran convocante. Luego optó por el candidato con el lenguaje más proactivo. Nada de radicalismos, confrontaciones y discusiones estériles. Capriles lo dijo, ha dicho y lo continúa diciendo. No me eligieron para pelear, mi tarea es trabajar para buscarle solución a los problemas del país. Y mire que los hay. Inseguridad, falta de viviendas, autopistas y carreteras en el suelo. Infraestructura nacional en estado ruinoso, servicios básicos en el suelo, corrupción galopante y lo más grave crisis de confianza y de moral. Una tarea ciclópea, que requiere atención a tiempo completo. Las peleas, las discusiones y las confrontaciones no solucionan problemas. Hay que afinar la puntería.

Tenemos que trabajar en positivo. Venezuela requiere alguien que se preocupe, ocupe y solucione. Vamos de cara al futuro. Hay un camino para la paz, el sosiego, el trabajo productivo y el progreso. El Presidente Capriles está obligado a trabajar más y hablar menos. Nunca olvidéis. La violencia es el arma de los que no tienen razón. Hay renovadas esperanzas y no podemos perder las perspectivas. El camino está clarito, despejadito y expedito. Amanecerá el 07 de octubre y saldrá un nuevo sol.